Durante siglos, el kraken fue una criatura fruto de la imaginación humana, el pulpo gigante que se enrollaba alrededor de los barcos y los arrastraba al fondo del mar para devorar a sus marineros, según las leyendas. Un estudio publicado este jueves en la revista Science demuestra que la leyenda tenía un fundamento paleontológico asombroso: en los océanos del Cretácico tardío, hace entre 100 y 72 millones de años, existieron pulpos gigantes con aletas que podían alcanzar los 19 metros de longitud, que eran carnívoros y que ocuparon la cima de la cadena alimentaria, compitiendo con los grandes reptiles marinos que hasta ahora se consideraban los únicos amos de aquellos mares.Seguir leyendo