Dos años después de la muerte de Paul Auster , Siri Hustvedt publica su esperado libro sobre la pérdida del hombre con el que convivió más de cuatro décadas. Siguiendo la mejor tradición de la literatura del duelo , combina en él retrato biográfico, elegía y reflexión. La autora señala la ironía: se ha convertido en uno de los personajes en duelo que abundan en la obra de su marido. En enero de 2023, Auster fue diagnosticado de cáncer de pulmón. Murió el 30 de abril de 2024, rodeado de su familia en su casa de Brooklyn. «Todos morimos, pero solo algunos sabemos que nuestra vida podría acabar pronto», escribe Hustvedt. Esa conciencia de finitud propicia algunos de los momentos más conmovedores del libro, como los textos que el autor dirige a su nieto Miles (el hijo de Sophie Auster ). Para reflejar su duelo, Hustvedt mezcla experiencia y reflexión, añadiendo curiosidad científica a sus conocidas dotes narrativas. El resultado es un texto tan cálido y poético como analítico y preciso incluso en los aspectos más personales: la enfermedad final, el tránsito del «nosotros» al «yo» o la persistencia de los muertos en la vida de sus allegados. 'Historias de fantasmas' es también la historia de amor de un matrimonio que encarnó durante décadas el ideal de la pareja literaria . Brillantes, exitosos y sumamente atractivos, parecían personificar además el encuentro de dos almas gemelas. Que una de las confesiones más íntimas de Hustvedt sea la conexión erótico-intelectual mantenida hasta el final con Auster disculpa un tanto la hipérbole de aquel amigo poeta que, en su boda, brindó «por los novios, tan guapos que me gustaría rajarles la cara con una navaja». No todo fue armonía entre el hombre testarudo (Bartleby) y la mujer susceptible (la princesa del guisante), pero Hustvedt muestra cómo supieron reírse de sus diferencias y extender esa mirada cómica a su entorno. La misma voluntad de ligereza que marcó su relación se traslada al libro y marca el tono hasta en los momentos más difíciles. Resulta especialmente doloroso el relato de lo que Auster llamaba «las cosas horribles« : la muerte de su hijo Daniel por sobredosis tras ser acusado del homicidio involuntario de su bebé. La manera delicada y luminosa en que Hustvedt aborda cuestiones tan espinosas como esa eleva el texto a su mejor nivel. Sin embargo, cuando el dolor se mezcla con la ira, el libro llega a perder parte de su encanto. Ocurre al tratar el acoso mediático que en ocasiones sufrió la familia o al relatar el papel secundario que ciertos ambientes culturales le asignaron respecto a su marido. Hustvedt también dedica demasiadas páginas a una diatriba contra la actualidad política estadounidense que desluce algo el cierre del libro. Con todo, el volumen destaca por su calado en la trayectoria de una gran autora. Debe leerse como la despedida 'in bellezza' a un escritor que deseaba que sus últimas palabras fueran un chiste. Y regresar convertido en un fantasma.