Muere Michael Tilson Thomas, una de las grandes batutas de nuestro tiempo

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«La vida es preciosa», terminaba hace algo más de un año el comunicado en el que el director de orquesta estadounidense Michael Tilson Thomas , anunciaba que el tumor que se le había diagnosticado tres años antes se había reproducido, y que había llegado el momento de reducir sus apariciones públicas. Apenas catorce meses después de este anuncio, Tilson Thomas ha fallecido en San Francisco a los 81 años tras cinco años luchando contra la enfermedad. En febrero murió, como consecuencia de una caída, su esposo y representante, Joshua Robison , con quien llevaba casi cincuenta años. La Orquesta Sinfónica de San Francisco, que dirigió por vez primera a los 29 años, en 1974, y de la que fue su director musical durante más de un cuarto de siglo, anunció su fallecimiento y lamentó su pérdida : «Incluso siendo una de las figuras más veteranas de la música, Michael Tilson Thomas encarnaba la juventud: entusiasta, inquieto, exigente, alegre… destinado, uno pensaría, a seguir adelante sin fin. Lo cual hace que su pérdida sea aún más difícil de comprender». Thomas, homenajeado en 2019 con el premio Kennedy Center, el máximo galardón estadounidense a la trayectoria artística, había sido operado en 2021 de un tumor cerebral que posteriormente se diagnosticó como glioblastoma multiforme, un tipo de cáncer agresivo. A pesar del grave pronóstico, se recuperó y dirigió varios conciertos durante su enfermedad. Su última aparición pública tuvo lugar en abril de 2025, cuando dirigió la Sinfónica de San Francisco en una celebración tardía de su 80 cumpleaños. «Michael Tilson Thomas fue un líder visionario en la comunidad musical y artística de San Francisco y ayudó a forjar la identidad cultural de toda nuestra ciudad», declaró tras su muerte el alcalde de San Francisco, Daniel Lurie, quien también lo reconoció como uno de los primeros directores de orquesta abiertamente homosexuales del mundo . Además de sus 25 años como director musical de la Sinfónica de San Francisco -cuenta la agencia Reuters-, Thomas fue cofundador y director artístico laureado de la New World Symphony en Miami Beach, Florida, una academia orquestal que se ha convertido en una importante cantera de talento para la música clásica. También fue una muestra de su enfoque innovador y libre hacia la música orquestal. En homenaje a Thomas, conocido popularmente por sus iniciales MTT , la New World Symphony lo describió como un «creador arriesgado» cuyas «exploraciones intrépidas aportaron un contexto que dotó de relevancia, intimidad y urgencia a nuestra relación con la música». Nacido en Los Ángeles, hijo de un director de escena de Broadway y una profesora de historia de secundaria, Thomas fue un niño prodigio de la música que estudió piano desde temprana edad y cuyos abuelos paternos fueron estrellas del teatro yiddish en Manhattan. Tras graduarse de la Universidad del Sur de California en 1967, Thomas obtuvo una beca de dirección en Tanglewood, un festival de música en los Berkshires de Massachusetts y sede de verano de la Orquesta Sinfónica de Boston. Por esa época, también conoció al compositor y director de orquesta Leonard Bernstein , quien se convirtió en su amigo, mentor y modelo a seguir de por vida, según el San Francisco Chronicle. A mediados de sus veinte años, se convirtió en director asistente, y más tarde en director invitado principal, de la Orquesta Sinfónica de Boston, y dirigió muchas de las principales orquestas de Estados Unidos y Europa, incluyendo la Filarmónica de Los Ángeles y la Orquesta Sinfónica de Londres , donde fue director principal. Tomó su relevo en la CBS como presentador de los Conciertos para Jóvenes de la Filarmónica de Nueva York; Bernstein declaró en 1971 a The New York Times: «No uso la palabra genio a la ligera, pero la uso para describir a Michael. Me recuerda a mí mismo a esa edad... Es como yo en su total entrega a la música de cualquier tipo, en su voracidad, en su total promiscuidad». Thomas alcanzó notoriedad con apenas veinticuatro años cuando, «como director asistente de la Orquesta Sinfónica de Boston, sustituyó al director William Steinberg en el Carnegie Hall -narra el comunicado de la Sinfónica de San Francisco-. Aquello marcó el inicio de una carrera sin parangón en la historia musical de este país. Pronto, sus grabaciones con la Sinfónica de Boston, incluyendo obras de Ives, Walter Piston y Carl Ruggles, anunciaron lo que sería un compromiso de por vida con los compositores estadounidenses». El director fallecido «fue protagonista del programa American Masters de PBS, dirigió orquestas desde la Filarmónica de Buffalo hasta la Orquesta Sinfónica de Londres, recibió la Medalla Nacional de las Artes, los Honores del Kennedy Center y fue miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras. Educador entregado, concibió y dirigió la New World Symphony, que prepara a graduados de los mejores conservatorios de Estados Unidos para carreras orquestales. Como director musical de la Sinfónica de San Francisco con más años de servicio, desde 1995 hasta 2020, se aseguró de que la orquesta consolidara su reputación. Bajo su dirección se lanzó el sello discográfico propio de la Sinfónica y se publicaron numerosos discos ganadores del Grammy, incluido un aclamado ciclo de sinfonías de Mahler», sigue el comunicado, que concluye: «Él y la orquesta realizaron giras por el país y el mundo. Pero fueron sus conciertos aquí los que marcaron la diferencia. Nos condujo a nuevos horizontes, incluso en música conocida, y antes del primer compás, ofrecía palabras cuidadosamente elegidas para ayudarnos a ubicarnos en lo que estábamos a punto de escuchar. Con MTT, todo cobró nueva vida, pero él enfatizó el papel del director principalmente como catalizador. Según él, el director y los músicos son capaces de encontrar una comprensión humana común, y juntos logran crear algo maravilloso que otros pueden compartir. Esa es la esencia de todo esto. Mientras luchaba contra el glioblastoma que sabía que acabaría con su vida, perseveró contra viento y marea, como si estuviera decidido a que la música tuviera la última palabra». La orquesta ha anunciado que dedicará las funciones de la ' Novena Sinfonía' de Beethoven del mes de junio a Michael Tilson Thomas, y que preparará un concierto especial «en celebración de su vida y su legado perdurable». Thomas renunció como director musical de la Sinfónica de San Francisco en 2020, al comienzo de la pandemia de COVID-19, pero se mantuvo vinculado a la orquesta como director musical laureado hasta su fallecimiento.