América Latina y el Caribe enfrentarían un bajo crecimiento en 2026 por cuenta de tensiones geopolíticas

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Valora Analitik La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presentó sus proyecciones económicas para 2026, las cuales dan cuenta de un panorama de menor dinamismo para la mayoría de las economías de la región.El organismo destacó que, en un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos y condiciones financieras restrictivas, se estima que la región crecerá en promedio un 2,2 %, lo que supone una leve revisión a la baja frente al 2,3% proyectado anteriormente.Para la subregión de América del Sur, en la cual se incluye Colombia, la Cepal proyecta un crecimiento del 2,4 % en 2026. Esta cifra refleja una desaceleración respecto al 2,9 % registrado en 2025, siguiendo la tendencia de la mayoría de las economías sudamericanas.En contraste, el Caribe es la subregión con mayor crecimiento estimado, alcanzando un 5,6 %. No obstante, este dato está fuertemente impulsado por el extraordinario crecimiento de Guyana; sin este país, el promedio caería al 1,2 %.Por su parte, para América Central y México se espera una expansión moderada del 2,2 %. Este resultado se ve afectado por las contracciones económicas previstas para Cuba y Haití; excluyendo a estas dos naciones, el promedio de la zona subiría al 3,9 %.En su comunicado, la comisión detalló que las economías de América Latina enfrentan presiones inflacionarias persistentes vinculadas a la volatilidad del tipo de cambio y al encarecimiento de insumos importados y transporte.De hecho, la Cepal advierte que el dinamismo se reducirá en 24 de los 33 países de la región, un comportamiento que evidencia una baja capacidad para crecer, con tasas que se han mantenido estancadas en torno al 2,3 % durante los últimos cuatro años.El efecto del conflicto y el repunte del petróleoEl informe destaca que el deterioro del escenario externo es el principal responsable de este enfriamiento económico. El aumento de las tensiones geopolíticas, especialmente el conflicto en Medio Oriente, ha disparado la incertidumbre global.Aquí mencionan, por ejemplo, el precio del petróleo WTI, que en las primeras semanas de abril de 2026 se situó un 74 % por encima de su valor promedio de diciembre de 2025.A esto se suman otros factores críticos como una inflación al alza, producto del aumento en los precios de energía y alimentos, que ha obligado a los bancos centrales a mantener condiciones financieras poco favorables.Según el organismo, la inflación regional mostraría un repunte, con una mediana superior al 3 % (frente al 2,4 % de 2025). El indicador tendría un comportamiento más problemático en la subregión de América del Sur, dada la volatilidad de los tipos de cambio y el alto costo de los insumos importados.Por otra parte, se anticipa un comercio debilitado, pues se espera que el volumen del comercio mundial crezca solo un 2,7 %, frente al 4,7 % del año anterior. Además, los principales aliados de la región, como China, India y la Zona Euro, muestran un menor dinamismo.Además, la Cepal proyecta que el empleo crecerá de forma moderada, apenas un 1,1 %, consecuencia del menor dinamismo de la actividad económica, lo que representa una disminución frente al 1,5 % observado en 2025.Finalmente, el organismo hizo un llamado a fortalecer los motores internos de crecimiento ante la debilidad de la demanda y el limitado espacio de políticas públicas. La región necesita, según el organismo, dinamizar la inversión y aumentar la productividad para romper con este patrón de bajo crecimiento tendencial en un entorno global cada vez más incierto.—