OpenAI no está pasando su mejor momento. Y no lo digo yo — lo dice Reuters, que publicó un reporte que sacudió a Silicon Valley y mandó a los mercados a temblar.La empresa detrás de ChatGPT no cumplió sus propias metas de ingresos ni de nuevos usuarios. Y eso, a pocos meses de una salida a bolsa que el mundo entero espera con los ojos puestos encima, es bastante mala noticia.Cuando las metas quedan en el papelA principios de 2025, Sam Altman y su equipo se pusieron objetivos ambiciosos. Uno de los más grandes era llegar a mil millones de usuarios activos semanales en ChatGPT antes de que terminara el año.Suena impresionante, ¿verdad? Bueno… no lo lograron.Y no fue solo ese número. OpenAI también falló en varios objetivos mensuales de ingresos — no uno, sino varios meses seguidos durante lo que va de año.Para una empresa que en 2025 facturó alrededor de $13.100 millones de dólares al año, eso no es un detalle menor. Es una señal de que algo no está funcionando tan bien como se esperaba.La CFO que encendió las alarmasAquí viene la parte que más revuelo causó. Sarah Friar, la directora financiera de OpenAI, fue directamente a sus colegas con una preocupación muy concreta.Su mensaje fue, más o menos, este: si los ingresos no crecen más rápido, puede que la empresa no pueda pagar sus contratos de cómputo a futuro.Eso es decir mucho. OpenAI tiene comprometidos hasta $600 mil millones de dólares en infraestructura de centros de datos. Y la empresa ya levantó $122 mil millones en financiamiento… que espera gastar en apenas tres años.Cuando la persona encargada de las finanzas dice «ojo, esto no está cuadrando», los demás tienen razón de ponerse atentos.Gemini y Anthropic: la competencia que duele¿Qué pasó exactamente? Básicamente, dos rivales le comieron terreno a OpenAI en momentos clave.Por un lado, Google Gemini cobró fuerza en la recta final de 2025. Muchos usuarios que antes pagaban por ChatGPT empezaron a migrar — o simplemente a usar lo que ya tenían integrado en sus dispositivos Android y en Google Workspace.Por otro, Anthropic pegó fuerte en el mercado de empresas y en todo lo relacionado con programación. Claude — su modelo de IA — ganó reputación como la herramienta preferida de desarrolladores y equipos técnicos.Eso le costó a OpenAI clientes y contratos que contaba tener. No es que ChatGPT haya dejado de ser relevante — sigue siendo el nombre más conocido en inteligencia artificial. Pero mantener el liderato cuando tienes dos contrincantes muy serios… eso requiere más que popularidad.La junta directiva pone lupa en los gastosOtro elemento que salió del reporte del WSJ vale la pena mencionar. La junta directiva de OpenAI empezó a revisar con más detalle los acuerdos de centros de datos de la empresa.¿Por qué importa eso? Porque Sam Altman tiene una estrategia muy clara — y muy costosa: acumular la mayor cantidad de poder computacional posible, lo más rápido posible. Para él, el que tenga más cómputo, gana la carrera de la IA.Pero cuando los ingresos no crecen al ritmo esperado, financiar esa visión se complica. Y al parecer, algunos miembros de la junta están levantando la mano para pedir más cautela.Altman responde: «Estamos alineados»Ante las preguntas de Reuters, Sam Altman y Sarah Friar emitieron un comunicado conjunto. Su mensaje fue directo:Esto es ridículo. Estamos completamente alineados en comprar todo el cómputo que podamos y trabajamos duro en ello juntos todos los días.Puede sonar a reacción defensiva. Pero también es una señal de que, al menos de puertas hacia afuera, el equipo directivo quiere mostrar unidad — sobre todo en un momento tan delicado como la antesala de una IPO.The post El tropiezo de OpenAI, ingresos y usuarios por debajo de lo prometido first appeared on PasionMóvil.