El Señor es refugio de los oprimidos; es su baluarte en momentos de angustia. En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan. Salmo 9:9-10 Señor nuestro Dios, esperamos en ti por nuestras muchas necesidades, en la aflicción de nuestro corazón, por la angustia de todo el mundo. Suplicamos que tu luz llegue a tu pueblo en todas partes de la tierra, para llevarles tu ayuda y victoria. Acuérdate de los desdichados, los enfermos y los pobres. Que tu fuerza viviente llegue a ellos, para que puedan aguantar sus sufrimientos y mantenerse alegres hasta el final. Acuérdate de todos, oh Señor nuestro Dios, porque todos necesitamos de ti. Somos débiles y pobres, y no podemos continuar solos; tu Espíritu debe ayudarnos. Que venga el Salvador, y que su gracia y poder nazcan en nuestros corazones. Amén. Artículos recientes de Plough Chris Voll Todas las cosas buenas llegan por gracia Un artista del Bruderhof da forma al acero, el bronce, la arcilla y la madera para honrar al Creador. Leer Charles Haddon Spurgeon Ora por el avivamiento Una reforma de la iglesia no es suficiente. Leer