La Comisión Europea ha renunciado a recomendar un día semanal de teletrabajo obligatorio como medida de ahorro energético en su listado de respuestas ante la crisis desatada por la guerra en Oriente Próximo. El consejo figuraba en los primeros borradores, pero finalmente no está en la versión definitiva aprobada este miércoles por los comisarios. En el documento, que la presidenta Ursula von der Leyen presentará este jueves a los líderes en el Consejo Europeo informal que se celebra en Chipre, sí que aparece la relajación de las normas de ayudas de Estado prevista, así como medidas para impulsar la electricidad frente a los combustibles fósiles reduciendo la tributación de la primera. Hasta el momento, la crisis energética ha elevado la factura a pagar por los europeos en 24.000 millones de euros, según los cálculos del Ejecutivo de la UE. Seguir leyendo