El trabajo de los enfermeros es ampliamente conocido. Su papel en un hospital es de primera necesidad: atienden de forma directa a aquellos que acuden al centro, administran los tratamientos prescritos por médicos, educan a la sociedad en materias sanitarias, vigilan continuamente a sus pacientes y les acompañan en su enfermedad. Sus funciones cambian ligeramente cuando, en vez de trabajar en un gran hospital, están destinados a los centros de salud o recorren los pueblos de una comarca como enfermeros rurales. El contexto es distinto también cuando sirven en un colegio, una empresa o un centro deportivo. La enfermería se desarrolla en una amplia variedad de situaciones, hasta en un circo ambulante . Este es el caso de Sofía Sáinz, una joven que está formándose en el Circo del Sol como enfermera y asistente sanitaria en emergencias. Está de prácticas formativas y, por ello, su misión es de la misma forma educativa y práctica. Su peculiar trabajo ha generado curiosidad en las redes sociales y la joven ha recuelto todas las dudas grabando un 'Un día conmigo siendo enfermera en un circo'. Empieza su rutina en el barracón destinado a la enfermería, preparándose para la primera lesión de la jornada. «Hoy es mi primer día como enfermera en un circo. Acabamos de llegar, este es mi puesto de trabajo y lo primero que estoy haciendo es revisar todo el material que tengo por si acaso necesito usarlo para saber dónde está». El desarrollo de la mañana es tranquilo. A la una de la tarde sólo había atendido a tres personas. Las curas son sencillas: «Ha habido dos trabajadores que se han cortado un dedo, entonces les he tenido que vendar, y a otra persona se le ha caído una tabla de madera al pie, entonces también un poco de frío y vendaje funcional para que puedan seguir trabajando». A las cinco de la tarde el número de pacientes había subido a cinco: «Hemos ido a comer y ¿sabéis cuántas personas me han llamado en la hora que he estado comiendo? Tres, o sea, he recibido a cinco personas y tres justo en la hora que me he ido a comer. Siempre pasan estas cosas. Aunque las mañanas son largas, a Sofía no le pesan tanto sabiendo que la están pagando por realizar estas prácticas. Reconoce que «lo único malo es que tienes que estar aquí muchísimas horas, porque el turno es de 14 horas». En el recinto del circo hay pocos entretenimientos para una enfermera: «Son las 7 y cuarto de la tarde y la verdad es que las horas empiezan a pesar bastante. He ido a merendar, me he dado un mini paseo por el recinto, pero ya no me quedan actividades por hacer». La combinación de muchas horas y pocos pacientes se hace dura, tal y como explica Sofía. «Llevo desde las 8 de la mañana aquí y tengo que estar hasta las 10 de la noche. Llevo desde las 4 de la tarde sin recibir a nadie, no he hecho nada de nada». Después de «14 horas de turno, aquí como enfermera en el Circo del Sol», Sofía Sáinz se va a descansar. Tiene que reponer fuerzas porque al día siguiente vuelve a trabajar al circo y también tendrá un turno largo.