Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha. Salmo 16:11 Amado Padre que estás en el cielo, tú nos muestras el camino de la vida, en tu presencia hay plenitud de gozo, y a tu derecha siempre hay delicia. En tu presencia queremos regocijarnos juntos como tus hijos, bajo tu protección. Que seamos firmes en cada área de nuestra vida en la tierra. Haz que pronto algo de tu reino, de tu cielo, marque un círculo de bendición a nuestro alrededor, y nos permita seguir luchando con alegría y júbilo. Nos encomendamos a ti, nuestro fiel y amoroso Dios, y te damos gracias. Amén. Artículos recientes de Plough Chris Voll Todas las cosas buenas llegan por gracia Un artista del Bruderhof da forma al acero, el bronce, la arcilla y la madera para honrar al Creador. Leer Charles Haddon Spurgeon Ora por el avivamiento Una reforma de la iglesia no es suficiente. Leer