A bofetada limpia

Wait 5 sec.

Discutir sobre fútbol es inevitable y hasta saludable. Un Clásico sin pasión y sin perder los estribos emocionales es una quimera. Pero alimentar el cruce de la línea entre pasión y violencia es responsabilidad de los clubs, de los jugadores, del público y muy especialmente de sectores del periodismo atolondrado. El Barça de Hansi Flick tiene casi en el bolsillo la segunda Liga consecutiva. Pero todavía no. Discutir sobre si el Madrid de Arbeloa haría o no el pasillo el 9 de mayo en el Camp Nou es una precipitación innecesaria. Leer más]]>