Lo primero que aprendes cuando pasas dos semanas con el Thomson Go Plus Pro UHD es que la palabra "portátil" admite muchas interpretaciones. Esta no es una pantalla que cojas debajo del brazo. Tabla de contenidosFicha técnica con característicasLa caja, una experiencia de embalaje cómodaLa imagen: 4K en 27 pulgadas y un brillo que no llega a la fichaEl sonido es la sorpresa: 42 vatios con subwoofer en la peanaLa autonomía: cuatro horas en la ficha, dos y media en la realidadAndroid 14 y el procesador que delata el precio¿Para quién tiene sentido pagar 699 euros?Lo que queda al apagarlaEsta es una pantalla de 27 pulgadas montada sobre una columna de aluminio, con cinco ruedas en la base y 16 kilos repartidos como Dios manda para que ruede sin volcar. Portátil entendido como "se mueve por casa sin desenchufarla". Portátil entendido como una mega tablet con ruedas. Thomson Go Plus Pro UHD 79 / 100 ProsMontaje muy sencilloCómoda de utilizarBuen sonidoContrasLa batería se queda un poco flojaLe falta un poquito de brillo al panelY, sin embargo, después de catorce días paseándola del salón a la cocina, de la cocina al dormitorio y, en un par de tardes con buen tiempo, hasta la terraza, - ya no, porque eso del buen tiempo se acabó - la sensación es esta: el televisor tiene sentido, pero solo si entiendes para qué está hecho. Y por 699 euros con tres años de garantía, no está hecho para todos.Ficha técnica con característicasApartadoEspecificaciónModelo27UE7M45Pantalla27 pulgadas, LCD táctil, 4K UHD (3840 × 2160)Brillo (declarado / medido)450 nitsContraste medido1.129:1Sistema operativoAndroid 14ProcesadorARM octacore (Cortex-A72 x4 a 2,2 GHz + Cortex-A53 x4 a 2,0 GHz)GPUMali-G52RAM / Almacenamiento8 GB / 64 GBAudio42 W (20 W subwoofer + 20 W medios + 2 x 1 W agudos), Dolby AtmosCámara5 MP (vídeo 1080p a 30 fps)ConectividadWi-Fi 6, Bluetooth, HDMI, USB-CDRMWidevine L1 (Netflix, Disney+, Prime Video en 4K HDR)Batería9.000 mAh, hasta 4 h / 2,5 h a brillo máximoTiempo de carga≈ 2,5 horas Consumo medido67 WPeso total con base16 kgAltura ajustablehasta 1,30 mRotación90 (horizontal y vertical)MandoSíLa caja, una experiencia de embalaje cómodaEl embalaje es increíblemente cómodo la verdad. Es una caja rectangular que no ofrece muchos problemas a la hora de transportarlo. El montaje lleva quince minutos y se hace con la llave que viene incluida, sin sorpresas. Lo que sí es una sorpresa es el peso del conjunto cuando lo levantas para sacarlo del cartón: 16 kilos sobre cinco ruedas no parece mucho cuando rueda, pero cuando hay que cargarlo escaleras arriba o hacer que levante un pequeño escalón, ahí ya sí que se pone la cosa un poco más complicada.El montaje es robusto en realidadUna vez en el suelo del salón, la cosa cambia. Las ruedas son de goma maciza, ruedan suaves sobre parqué y baldosa, y se atascan un poco en alfombras gruesas, lo justo. La columna se ajusta en altura hasta 1,30 metros, lo que permite usar la pantalla de pie en la cocina y agacharla a la altura del sofá en el salón. Aunque yo echo en falta que se pudiera subir un poquito más. Por ejemplo, en una oficina si quieres utilizarla para dar una charla de pie, se queda a una altura bastante baja.La rotación de 90 grados convierte el panel en un monitor en vertical, útil para consultar recetas o leer documentos largos en formato A4. Es la primera función que pruebas y es también la primera que te convence: girar la pantalla con una mano, sin desconectar nada, mientras sigue reproduciendo lo que estuvieras viendo.La imagen: 4K en 27 pulgadas y un brillo que no llega a la fichaAquí empieza el debate técnico. La ficha oficial habla de un panel 4K UHD (3840 × 2160 píxeles) con 450 nits de brillo. La realidad medida por los compañeros de connect.de en Alemania, que es el único test independiente con sonda colorimétrica que he encontrado de este modelo concreto, baja la cifra a 337 nits en el centro del panel. Es un 25% menos. La diferencia se nota cuando trabajas en la terraza con luz cenital o cuando colocas la pantalla cerca de una ventana sur. En interior, con persiana echada o luz tamizada, no hay queja: la imagen es nítida, los detalles 4K en una superficie de 27 pulgadas dan un grano finísimo y el contraste medido (1.129:1) cumple con lo prometido.Un video de YouTube se reproduce francamente bien¿Es un panel para cinéfilos? No, y no pretende serlo, pero hay que ser justos, es una pantalla con ruedas, no un cine en casa. La calibración de fábrica viene fría, con dominante azul, y el sistema operativo no ofrece controles de imagen al estilo de un televisor Sony o LG: cero ajustes de gamma, cero modos de cine, cero calibración avanzada. Lo que tienes es lo que Android 14 permite ajustar, que es básicamente brillo y un par de filtros. Para un servidor, que viene de probar paneles QD-OLED de gama alta, la sensación es la de un buen monitor de oficina, no la de un televisor de salón. Pero ese pero importa: a 50 centímetros de distancia, viendo una serie en Disney+ con la luz baja, la diferencia se desvanece. La densidad de píxeles juega a favor. Se ve todo muy bien, así que tampoco es una gran pega. Se nota que no es del todo un televisor porque el sistema operativo no es Google TV, sino directamente Android.Un detalle que importa: Netflix, Disney+ y Amazon Prime Video están certificados con Widevine L1, lo que significa que sí, te ves Stranger Things en 4K HDR sin parches ni capadas. Punto a favor que muchas tablets Android no consiguen.El sonido es la sorpresa: 42 vatios con subwoofer en la peanaAquí es donde Thomson saca pecho con razón. El sistema de audio reparte 42 vatios entre un subwoofer alojado en la propia base (ese cilindro grueso en la parte superior) y un par de altavoces de medios y agudos en la parte trasera del panel. La distribución técnica, según los datos que pude consultar, es 20 W para el subwoofer, 20 W para los medios y 2 x 1 W para los agudos. Suena raro sobre el papel, pero el resultado es el de una soundbar discreta integrada de fábrica. Y eso, en un dispositivo así, es noticia.El altavoz funciona realmente bienProbé el sistema con tres cosas distintas: la primera una canción de Arde Bogotá. Me alucina la voz del cantante y es lo suficientemente grave para ponerla a prueba. Después, como no podía ser de otra manera, con Top Gun Maverick y finalmente le enchufé un ratito el Crimson Desert. En todos los casos funcionaba increíble. El subwoofer da un cuerpo a las graves que no se acerca a una barra de sonido dedicada de 300 euros, pero deja muy atrás a cualquier altavoz integrado en un televisor de su rango de precio y de precios superiores también. La voz se escucha clara incluso con ruido de extractor, y a volumen alto el panel no vibra, no traquetea, no se rinde. Sigue sin ser audio de cine, pero es, de lejos, lo mejor de este aparato.La autonomía: cuatro horas en la ficha, dos y media en la realidadThomson promete "hasta cuatro horas" de autonomía con la batería de 9.000 mAh integrada en la base. La letra pequeña, otra vez, pide matiz. El uso a brillo máximo deja la autonomía real en 2,5 horas. En condiciones más razonables, con brillo a la mitad, audio a volumen normal y una sola plataforma de streaming, me he movido entre las 3 y las 3 horas y media en mis pruebas. La carga completa lleva otras 2,5 horas, lo que obliga a planificar: si quieres trasladar el producto a la terraza el sábado por la noche, mejor lo dejas enchufado todo el viernes. También hay que tener en cuenta que los parámetros de batería se suelen cuantificar en todos los productos con circunstancias muy concretas.La idea romántica del "te lo llevas a cualquier rincón sin enchufes" funciona para una película, dos capítulos de serie, una comida larga viendo un partido. No funciona para una jornada entera de teletrabajo en la terraza, ni para una sesión de gaming intensiva, ni para una cena de fin de semana con película larga incluida. Es una autonomía pensada para tramos cortos, no para cortar el cordón umbilical del enchufe del todo. Pero vamos, eso pasa absolutamente con todas las teles de este tipo.Android 14 y el procesador que delata el precioEl cerebro del Go Plus Pro UHD es un SoC ARM octacore (Cortex-A72 x4 + Cortex-A53 x4 a 2,2 y 2,0 GHz respectivamente) acompañado de una GPU Mali-G52, 8 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento. Sobre el papel, suena modesto. En la práctica, lo es: los benchmarks de Geekbench 6 lo sitúan en la franja media-baja de las tablets Android, con 345 puntos en single-core y 1.312 en multi-core. Para que te hagas una idea, un iPad básico de 2022 dobla esas cifras.¿Esto se nota? Depende de qué hagas. Para ver streaming, navegar, leer correos, asomarte a una videollamada y mover la interfaz de Android 14 entre apps, va sobrado y no he detectado tirones. Pero esto no es una tablet de gaming. Y, sobre todo, no es un PC.Aquí toca decir lo más feo que se le puede achacar al aparato pero que ocurre en todas las teles por sus propias limitaciones técnicas: cuando lo conectas como monitor externo a un portátil por HDMI o USB-C, la pantalla deja de ser táctil. Sí. Te ofrecen 4K, ruedas, batería, sonido decente y altura ajustable, pero la función táctil solo opera cuando estás en modo Android. Si lo enchufas a tu MacBook para tener una pantalla extra grande mientras trabajas en la cocina, vuelve a ser un monitor pasivo de toda la vida. No es una decisión de diseño llamativa, simplemente es que no queda otra. En principio, el USB-C admitiría perfectamente táctil bidireccional en muchos dispositivos, pero yo no he probado ninguno. Para Thomson es coherente, ya que el Go Plus Pro es un dispositivo Android primero y monitor después, pero el cliente que esperaba lo contrario se va a llevar un disgusto.¿Para quién tiene sentido pagar 699 euros?Y aquí llega la parte incómoda del análisis. Si descomponemos lo que ofrece el Thomson y lo reconstruimos pieza por pieza, sale algo así: un monitor 4K de 27 pulgadas decente cuesta unos 300 euros; una webcam Full HD razonable, 40 euros; una soundbar con subwoofer pasable, 80 euros; una tablet Android de 8 GB de RAM con almacenamiento decente, otros 180 euros. Suma 600 euros. Por noventa euros más, el Go Plus Pro UHD te entrega todo eso integrado, con batería, ruedas y rotación. Y con tres años de garantía, que en este segmento no es habitual.Sus competidores reales son pocos. La LG StanbyME2, su referente más obvio, ronda los mil euros y aunque tiene mejor panel y diseño más cuidado, te pide otros trescientos euros largos. Los modelos LG Swing equivalentes en pulgadas no llevan batería. Las "smart monitors" de Samsung de la serie M8 cuestan entre 500 y 700 euros pero tampoco son inalámbricas. El Thomson Go Plus Pro UHD se ha colado en un hueco específico del mercado donde la competencia o es muy cara o no existe.La cámara web integrada es un punto a favor frente al LG StandbyMe 2¿Para quién, entonces? Para familias con casas grandes que quieren una segunda pantalla que vaya rotando entre estancias sin tirar cables. Para quien teletrabaja en distintos sitios de la casa y no quiere comprar un monitor por habitación. Para gente mayor a la que le viene bien una pantalla que se acerca al sofá y se pone a la altura de los ojos. Para hostelería ligera, salas de reuniones improvisadas, espacios coworking. Para padres que quieren ver una serie en la cocina mientras cocinan sin tirar de tablet de 10 pulgadas con altavoces de juguete.¿Para quién no? Para quien busca un televisor principal: este aparato no llega al rendimiento de imagen de una OLED de 55 pulgadas y, además, no incluye sintonizador TDT serio en el sentido tradicional. Para gamers exigentes: 60 Hz, SoC modesto y latencia indeterminada. Para fotógrafos y profesionales del color: la calibración de fábrica no aguanta un análisis técnico riguroso. Para quien busca una segunda pantalla táctil real para su portátil: el modo monitor externo no responde al tacto.Lo que queda al apagarlaDespués de catorce días con la pantalla rodando por casa, lo que queda en la cabeza es esto: el Go Plus Pro UHD es uno de esos productos que no son los mejores en nada concreto, pero que son los únicos en su categoría. Le falta brillo respecto a lo que promete la ficha, le sobran kilos para llamarse portátil sin matices, le sobra autonomía sobre el papel y le falta en la práctica, y le ahogan algunas decisiones de diseño llamativas como la del táctil bloqueado en modo monitor externo.A cambio, suena de fábula para lo que es, se mueve por casa con dignidad, ofrece 4K certificado en las plataformas que importan, dura tres años de garantía y resuelve un problema real para mucha gente: tener una pantalla buena que no esté clavada en una pared. Si ese problema es el tuyo y tienes 699 euros, este es ahora mismo el aparato más interesante que se puede comprar en España. Si no lo es, el dinero se gasta mejor en otra cosa..toc-list { font-size: 0.9em; line-height: 1.4; margin: 0 0 16px 0; padding-left: 20px; }.toc-list li { margin: 2px 0 !important; }.toc-list ol { padding-left: 18px !important; margin: 2px 0 !important; }.review-proscontras-container { display: flex; margin-bottom: 20px;}.review-pros, .review-cons { width: 100%;}.review-pros li, .review-cons li { font-size: 16px !important; margin-bottom: 10px !important; margin-right: 10px !important;}.review-pros h4, .review-cons h4 { margin-bottom: 10px; padding-bottom: 10px; border-bottom: 1px solid #e6e6e6;}.review-cons { padding-left: 20px; border-left: 1px solid #e6e6e6;}.review-pros { margin-right: 20px;}.review-rating { margin-bottom: 20px; text-align: center; font-size: 20px; font-weight: bold; color: #1c6bff;}.review-product-name { text-align: center; margin-bottom: 10px; font-weight: bold !important; color: #1042a0;}.image img { width: 100% !important; height: auto !important; }