En lo alto del edificio de la Fundación Feltrinelli en Milán hay una sala presidida por una bandera original de la Comuna de París, y el sótano alberga uno de los principales archivos del mundo, con más de un millón y medio de documentos, sobre la historia de los movimientos revolucionarios y de la izquierda. De arriba a abajo, Feltrinelli es una editorial con una espina dorsal de clara vocación política y de participación en la vida cultural de Italia que, desde 1955, sigue el propósito original de su legendario fundador, Giangiacomo Feltrinelli: hacer libros y hacer cosas para cambiar el mundo. En el convulso periodo de los llamados años de plomo, cuando se temió en Italia un golpe fascista, el creador del sello llegó a pasar a la clandestinidad y murió en 1972 por la explosión de una bomba que, según la reconstrucción judicial, estaba intentando colocar en una torre eléctrica de Milán. Aunque ese es otro más de los misterios de Italia de aquellos años. Seguir leyendo