El doble varapalo de Junts al Gobierno en el último pleno del Congreso, al sumar sus votos a PP y Vox para tumbar el decreto del escudo social y la limitación de precios en situaciones de emergencia, parece haber colmado la paciencia del Ejecutivo. Los ministros socialistas no escondían su cabreo con los posconvergentes, acusándolos de mimetizarse con la derecha y ultraderecha. Un salto cualitativo en el discurso, puesto que los socialistas siempre evitaron las críticas directas para evitar soliviantar a los de Carles Puigdemont, confiando en reconducir la relación o, al menos, encajar sus demandas para salvar las votaciones. La del escudo social, con la prórroga de medidas antidesahucios o del bono social eléctrico implantadas desde 2020, era prioritaria como seña de identidad del Gobierno.Seguir leyendo....