Separarse nunca es una decisión sencilla. A las dudas emocionales y económicas se suman las jurídicas: custodia, uso de la vivienda familiar, pensión de alimentos o régimen de visitas. En medio de ese escenario incierto, muchas parejas afrontan el proceso de divorcio con una sensación de vértigo ante lo que ocurrirá en el juzgado y cómo afectará todo ello a su día a día.Seguir leyendo....