Donald Trump, presidente de EE. UU. Imagen: White House. Al igual que el 3 de enero de 2026, el 28 de febrero del mismo año es otra de las fechas que marcaron el calendario del sector energético a nivel mundial. Así como ocurrió en Caracas (Venezuela), EE. UU. bombardeó Teherán (Irán). Según las cifras reportadas por la Media Luna Roja iraní, los muertos van en 555 hasta el 2 de marzo. Es posible que, tras la decisión del presidente de EE. UU., Donald Trump, gran parte de la apuesta en Irán sea por el petróleo y el gas.La decisión del mandatario puede ser más estratégica y sutil que simplemente controlar el estrecho de Ormuz, uno de los cuellos de botella de la industria petrolera y gasífera, ya que por este punto transita cerca de 20 % de los barriles de petróleo del planeta, que en su mayoría van hacia el sur de Asia, en particular hacia China.“EE. UU. no necesita controlar el estrecho, necesita que nadie lo pueda cerrar. Su interés histórico ha sido preservar la libertad de navegación y evitar que un actor regional utilice el tránsito energético como arma estratégica. Un bloqueo no afectaría solo a China; impactaría la inflación, el crecimiento y la estabilidad financiera global, incluida la economía estadounidense”, afirmó Felipe Bernal, analista en asuntos de geopolítica energética.Sobre el papel, podría pensarse que EE. UU. busca frenar las exportaciones de petróleo a China, ejercer un control más directo sobre el estrecho y ganar terreno en el sector petrolero tras su intervención en Venezuela. Sin embargo, para Bernal, lo que verdaderamente está en juego es la capacidad de que un actor tenga poder de veto y de alteración sobre el precio del barril, que en última instancia forma parte de los indicadores económicos a nivel mundial. La disputa es más por estabilidad e influencia que por una administración física del flujo.Estrecho de Ormuz. Imagen: Generada con inteligencia artificialAbdelaziz Malaver, internacionalista y profesor de la Universidad del Rosario, comparte la opinión de Bernal, pero agregando que, aunque la potencia norteamericana no busque el control físico, sí busca una mayor influencia en el mercado energético.“Geopolíticamente hablando, el estrecho de Ormuz puede ser más una iniciativa para garantizar la libertad de navegación y la apertura de rutas comerciales energéticas, pero no necesariamente está enfocado en afectar considerablemente los mercados asiáticos, en particular el chino. Sí puede, a la larga, representar un mayor posicionamiento de EE. UU. en la zona”, expresó el académico.¿Qué pasará con los precios internacionales del petróleo?Por su parte, Frank Pearl, presidente de la Cámara Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), manifestó que el comportamiento del Brent, dejando de lado el WTI, dependerá de cómo evoluciona el conflicto y de las decisiones que tome la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), conocida por su capacidad de influir en los precios mediante ajustes de producción. En la agenda mediática se ha señalado que la OPEP elevará el límite de producción en 206.000 barriles diarios para estabilizar las presiones al alza.Más allá de la OPEP, Pearl indicó que si hay un conflicto sostenido, el Brent podría ubicarse en un rango promedio de entre US$60 a US$65 por barril, y si las tensiones con Irán se agravan, podrían registrarse picos temporales de hasta US$70 u US$80 por barril, por encima de los pronósticos previos de US$60 para 2026.Barriles de petróleo. Imagen: Generada por inteligencia artificial“Incrementos asociados a conflictos no son una buena noticia estructural. Cuando el petróleo sube con fuerza, el gas también tiende a subir en muchos mercados. Esto impacta la inflación, los costos de producción y las finanzas públicas. Por ello, depender de factores externos aumenta la vulnerabilidad y confirma la importancia de que Colombia fortalezca su seguridad energética y su capacidad de respuesta ante choques internacionales”, enfatizó el dirigente gremial.Los pronósticos de Bernal indicaron que, si el conflicto es prolongado, el precio del petróleo podría alcanzar US$100 por barril, e incluso llegar a US$110 o US$120 por barril en caso de un cierre total del estrecho de Ormuz, escenario grave para la región y el mercado energético mundial.Impacto de un costo del petróleo alto para ColombiaA primera vista, un precio más alto del petróleo favorece a Ecopetrol, principal empresa petrolera y gasífera del país. Según cifras de la ACP, por cada dólar adicional que suba el Brent, Colombia recibiría entre US$14 millones y US$16 millones al año, siempre y cuando los precios se mantengan al alza. Esto se traduce en entre $200.000 millones y $250.000 millones adicionales para las finanzas públicas, aunque depende de la tasa de cambio, el régimen fiscal y la producción.Pero Bernal añadió que un crudo más caro también genera mayor inflación, costos internos más altos y volatilidad en la tasa de cambio, por lo que los beneficios fiscales no garantizan estabilidad macroeconómica.Frank Pearl, presidente de ACP. Imagen: Sebastian Alvarado/Valora AnalitikOtros puntos de vista sobre el conflicto en IránAndrés Camacho, exministro de Minas y Energía de Colombia, manifestó que tras la ofensiva, EE. UU. busca ganar más terreno en el sector petrolero, pese que ya ha obtenido avances con el crudo venezolano. El exfuncionario dijo que si bien la potencia norteamericana productora, le hacen falta las reservas que sí tienen Emiratos Árabes, Irán, Catar y Venezuela.“Derivado de esta situación, impacta el mercado mundial, el mercado chino y asiático. Puede tratarse de una guerra de posiciones que reacomodará el tablero en Medio Oriente. Si se alargan, las implicaciones económicas para el mundo pueden ser gravísimas”, afirmó.Al igual que Camacho, el exministro Amylkar Acosta, docente de la Universidad Externado, indicó que los precios del crudo podrían llegar a US$100 por barril si el conflicto se prolonga. Medios estadounidenses como The Wall Street Journal señalaron que Trump anticipó que los ataques de Irán continuarían entre cuatro y cinco semanas más.Sin embargo, los analistas concluyeron que, aunque EE. UU. y Irán busquen un conflicto de corta duración para limitar el impacto económico, existe incertidumbre por posibles represalias del nuevo gobierno iraní y de grupos aliados, como Hezbolá.Sector petrolero y gasífero. Imagen: Atlascompany generada con AI en FreepikSituación de infraestructuras claveEn el sector petrolero y gasífero, la refinería de Aramco, en Arabia Saudita, fue atacada por drones interceptados por defensas antiaéreas. Por otro lado, Qatar Energy, uno de los epicentros más grandes de gas natural licuado y refinación, detuvo su producción en Ras Laffan debido a los ataques militares; esta última es uno de los complejos de gas natural licuado más grande del planeta.Destacado: Estrecho de Ormuz: el punto clave que fue bloqueado por Irán y pondría en aprietos la venta de petróleo a China y al mundoFinalmente, la calificadora Standard & Poor’s reveló que, si el estrecho de Ormuz no se reabre en 10 días, habría problemas para que los centros de refinación independientes de China mantengan sus actividades normales, considerando que este país demanda gran parte del crudo producido en Medio Oriente y que es transportado en el estrecho de Ormuz.