Guerra Estados Unidos - Irán: los impactos que ya puede sentir Colombia por el alza del precio del petróleo y el dólar. Imagen generada con IA de ChatGPTLa guerra Estados Unidos – Irán escaló de manera dramática en los últimos días, convirtiéndose en una crisis regional con implicaciones globales tanto militares como económicas. El conflicto, que comenzó con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel en Irán el 28 de febrero y continuó con difíciles represalias de Teherán, ha provocado bombardeos, enfrentamientos y movimientos diplomáticos en múltiples frentes. Lea también: Neobanco Revolut abrió lista de espera para clientes y ya tiene app en ColombiaLa tensión se agudizó cuando el ataque conjunto destruyó instalaciones estratégicas en Irán e incluso afectó la seguridad del liderazgo político del país. En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra objetivos israelíes y bases estadounidenses en varios estados del Golfo, incluidos Kuwait, Baréin, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. Varios países de la región comienzan a enfrentar advertencias y llamados diplomáticos, como la decisión de Arabia Saudita de llamar a su embajador iraní en protesta por agresiones en territorio del Golfo. De acuerdo con reportes oficiales recogidos por agencias internacionales, el Consejo de Seguridad de la ONU fue convocado de urgencia ante el riesgo de una escalada regional más amplia, mientras que la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) reiteró que cerca del 20 % del petróleo que se comercializa globalmente transita por el Estrecho de Ormuz, hoy bajo especial tensión geopolítica. La reacción de los mercados fue inmediata. El barril de Brent —referencia para Colombia— llegó a subir hasta 13 %, tocando un pico de US$82,37 antes de moderarse hacia US$77,79. En paralelo, el dólar se fortaleció globalmente como activo refugio. En Colombia, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) certificada por la Superintendencia Financiera para el 2 de marzo se ubicó en $3.766,30. Este contexto internacional es el punto de partida del análisis elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura, Bogotá, elaborado por Claudia Ximena Flórez, docente de Economía de esta institución, que identifica siete impactos concretos que ya pueden sentirse en la economía colombiana. Impactos que ya puede sentir Colombia por la guerra Estados Unidos – Irán1. Volatilidad extrema en petróleo El primer impacto no es un precio estable alto, sino la volatilidad. “El Brent llegó a tocar un pico de US$82,37 por barril y luego moderó parte del salto (alrededor de US$77,79), después de subir hasta 13 % en la reacción inicial del mercado”. Este comportamiento complica decisiones de importación, contratación logística y planeación presupuestal para empresas que dependen de costos energéticos. 2. Petróleo y dólar suben al mismo tiempo Un segundo impacto clave es la coincidencia entre petróleo al alza y dólar fortalecido. En episodios de tensión geopolítica, los inversionistas buscan refugio en la moneda estadounidense. El análisis reporta un fortalecimiento del dólar junto con la subida del crudo y la caída de bolsas. En Colombia, esa dinámica se reflejó en una TRM de $3.766,30 vigente el 2 de marzo, encareciendo importaciones y obligaciones en moneda extranjera. 3. Transporte y logística bajo presión El tercer canal es el transporte. La escalada afectó producción y navegación en Medio Oriente, incluyendo disrupciones en el tráfico de tanqueros en el Estrecho de Ormuz Puede interesarle: Impuesto al patrimonio empresarial: quiénes deben pagarlo y qué empresas se salvan“Cuando se encarece o retrasa esa logística internacional, aumenta la probabilidad de ajustes en fletes y costos de distribución que terminan presionando a comercios y pymes”, explica Claudia Ximena Flórez. Esto impacta especialmente a sectores dependientes de importaciones y distribución nacional. 4. Importaciones más caras El cuarto impacto llega por el tipo de cambio. Cuando el dólar sube, se encarecen bienes y servicios con componentes importados: tecnología, maquinaria, repuestos y materias primas. Con una TRM en $3.766,30, nuevas cotizaciones ya reflejan presión alcista. 5. Se frena el alivio en precios internos El quinto efecto es más estructural: se dificulta la moderación de precios que esperan hogares y empresas. El informe advierte que el shock energético reaviva temores de inflación global y que “eso puede retrasar el alivio en algunos bienes y servicios en Colombia por la vía de costos de importación, logística y energía, aunque el traslado no sea automático ni uniforme”. 6. Mayor cautela financiera El sexto impacto es conductual. Cuando aumenta la incertidumbre externa, hogares y empresas tienden a aplazar decisiones y proteger liquidez. El análisis señala que, junto con el repunte del petróleo y del dólar, las bolsas globales cayeron en la primera reacción. Ese entorno suele llevar a revisar inventarios, anticipar pagos en dólares y postergar inversiones. 7. Ajuste desigual entre sectores El séptimo impacto es sectorial. No todos pierden igual. Algunos actores vinculados al sector energético pueden beneficiarse temporalmente de mejores precios internacionales. En contraste, importadores, aerolíneas y negocios con costos dolarizados enfrentan mayor presión. Según Flórez, “pese al shock, el mercado sigue mirando factores de oferta global (inventarios equivalentes a 74 días de demanda, según el reporte citado) y posibles respuestas de producción, lo que refuerza una idea clave para Colombia: más que una ‘bonanza’ inmediata, lo que hay es un ajuste desigual entre sectores”. Para Colombia, las variables críticas son claras: precio del Brent, trayectoria del dólar, impacto en inflación importada y presión sobre costos logísticos. Lea también: Llegada de polvo del Sahara a Bogotá: qué es este fenómeno y cómo cuidar su salud En una economía donde petróleo y tasa de cambio siguen siendo pilares macroeconómicos, la escalada en Medio Oriente no es solo un evento geopolítico distante. Es un factor que ya comienza a incidir en decisiones empresariales, presupuestos públicos y el bolsillo de los hogares.