Una empleada ha demandado a su empresa, una conocida promotora inmobiliaria, por denegarle el teletrabajo como solución al alto precio de la vivienda en Mallorca. La mujer denuncia que su escasa retribución salarial y la idiosincrasia del mercado inmobiliario en las islas hacen que, aunque posea un trabajo, esté al borde de la exclusión social, pues mis emolumentos no pueden cubrir el coste de una vivienda en la comunidad autónoma en la que estamos.Seguir leyendo....