Fantasma de la inflación vuelve a generar temores ante posibles alzas del petróleo y gas por guerra en Irán

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Tensión en Medio Oriente sigue moviendo mercados. Foto: tomada de Freepik (www.freepik.es)El reciente estallido de hostilidades entre Irán y una coalición liderada por Estados Unidos e Israel ha generado una ola de incertidumbre en los mercados internacionales, según un informe de Alpine Macro, compañía de Oxford Economics.Tras los ataques conjuntos iniciados el 28 de febrero, que resultaron en la muerte del líder supremo Ali Khamenei, los inversores se preparan para un periodo de volatilidad material que, según analistas geopolíticos, podría durar entre una y tres semanas, con un límite máximo estimado de dos meses.La principal preocupación de los analistas radica en la capacidad de Irán para interrumpir los flujos energéticos en el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20 % del consumo mundial de petróleo y el 20 % del comercio global de gas natural licuado (GNL).Se estima que unos 14 millones de barriles diarios dependen exclusivamente de este paso, con un 70 % de dicho flujo destinado a mercados asiáticos como China, India, Japón y Corea del Sur.Como consecuencia directa, los precios del petróleo y el gas ya han experimentado repuntes significativos. Si el bloqueo o la interferencia en el estrecho persiste más de una o dos semanas, se espera que el aumento de precios alimente los temores inflacionarios y provoque un movimiento generalizado de aversión al riesgo en las bolsas mundiales.Estrategia para navegar la coyunturaAnte este panorama de inestabilidad, el informes de estrategia sugiere dos vías de acción principales para navegar la coyuntura.Por un lado, se recomienda el posicionamiento en acciones de empresas de energía situadas fuera del Golfo Pérsico. Estos activos suelen seguir la tendencia alcista de los precios del crudo y se convertirían en la única fuente de suministro disponible en caso de un cierre total del Estrecho de Ormuz.Por otro, se prevé que las bolsas de países del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC), Asia Oriental y Europa sufran caídas pronunciadas debido al temor bélico. No obstante, dado que se espera que el conflicto sea de corta duración, estos retrocesos representan oportunidades de compra en momentos de máximo pánico, ya que es probable que estos activos reboten una vez finalicen las hostilidades.Así mismo, los expertos aconsejan vender cualquier ganancia extrema en activos refugio como el oro o en acciones del sector de defensa y aeroespacial, puesto que estos picos tenderán a desvanecerse conforme el conflicto se resuelva.El informe concluye que, aunque el régimen iraní podría no sobrevivir más de tres años, su futuro inmediato es incierto y se divide en cinco trayectorias probables.El de mayor probabilidad apunta a que EE. UU. pierda interés en el conflicto o el régimen logre pactar un acuerdo de supervivencia a cambio de concesiones. Otro escenario con alta probabilidad y preferido por EE. UU., anticipa que una facción militar o clerical más moderada toma el poder y negocia un acuerdo similar al modelo de transición de otros países.Por otra parte, hay una probabilidad media de que una facción más extrema, como la Guardia Revolucionaria (IRGC), tome el control total tras un golpe interno. También es posible que la élite y el ejército se fracturen en facciones rivales y compitan violentamente por el poder, similar a la crisis en Siria.Por último, con baja probabilidad, puede que las facciones militares decidan alinearse con las protestas populares masivas.—