El sector minero ha vivido una auténtica reconversión en España en las últimas décadas que se ha traducido en una reducción significativa del volumen de actividad. En los últimos veinte años España ha echado el cierre un tercio de sus minas y ha perdido a un tercio de sus mineros, pero el sector se prepara para una reactivación sustancial. Una nueva etapa de esperado crecimiento partir de ahora al calor del plan de la Unión Europea de elevar la producción autóctona de materiales fundamentales para alimentar la doble transformación ecológica y digital, reduciendo la dependencia de terceros países y reforzando la autonomía estratégica continental en un momento de convulsiones geopolíticas.Seguir leyendo....