Expertos del CSIC desarrollan una herramienta que combina sensores e IA para detectar señales precursoras de terremotos

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Detectar las señales invisibles que preceden a un gran terremoto ya no es ciencia ficción: el CSIC pone en marcha un proyecto que busca anticipar el riesgo sísmico en España.Se trata de un proyecto que busca detectar posibles señales precursoras antes de que se libere la energía acumulada en las fallas activasLa predicción de terremotos continúa siendo uno de los grandes retos de la geofísica moderna. Aunque la ciencia ha avanzado de forma significativa en la comprensión de la dinámica de las placas tectónicas, anticipar con exactitud cuándo y dónde se producirá un seísmo sigue fuera del alcance actual. Con el objetivo de reducir esa incertidumbre, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha puesto en marcha el proyecto pionero Sismovega, en la Vega Baja de Alicante, que busca detectar posibles señales precursoras antes de que se libere la energía acumulada en las fallas activas.Un desafío histórico de la cienciaLos terremotos se originan por la acumulación progresiva de tensiones en la corteza terrestre. Cuando la fricción que mantiene bloqueadas las fallas no puede sostener más esfuerzo, se produce una ruptura súbita que libera energía en forma de ondas sísmicas. Este proceso es conocido desde hace décadas, pero el momento exacto de la fractura depende de múltiples variables físicas difíciles de medir con precisión. El #CSIC lidera un proyecto para detectar señales precursoras de terremotos a través de fibra óptica y tecnología láser La iniciativa Sismovega, encabezada por @GEO3BCN_CSIC, se desarrollará en la comarca de la Vega Baja del Segura (Alicante) https://t.co/VeMxMr6Ztf pic.twitter.com/nt5oqRKgLe— CSIC (@CSIC) March 2, 2026Hasta ahora, la comunidad científica ha logrado mejorar los mapas de riesgo sísmico y desarrollar sistemas de alerta temprana que detectan las primeras ondas tras el inicio del terremoto. Sin embargo, estos sistemas actúan cuando el fenómeno ya se ha desencadenado. El nuevo proyecto del CSIC pretende identificar indicios previos que permitan estimar incrementos de probabilidad en determinadas zonas.Tecnología de alta precisión y análisis masivo de datosLa iniciativa combina varias disciplinas. Por un lado, se reforzará la monitorización geodésica mediante instrumentos capaces de medir deformaciones del terreno del orden de milímetros. Estos datos permiten evaluar cómo se acumula la energía en las fallas activas.Utilizarán técnicas de inteligencia artificial para poder predecir los seísmosPor otro lado, se analizará la microsismicidad, esto es, pequeños movimientos casi imperceptibles que podrían revelar cambios en el comportamiento de una estructura tectónica antes de un evento mayor. Para procesar la enorme cantidad de información generada, el proyecto incorporará técnicas de inteligencia artificial y aprendizaje automático capaces de detectar patrones complejos que no resultan evidentes con métodos estadísticos tradicionales.Los investigadores trabajarán en coordinación con la red sísmica nacional gestionada por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), integrando registros históricos y datos en tiempo real. La combinación de sensores terrestres, observación satelital y modelización numérica permitirá construir modelos probabilísticos más refinados.España, un laboratorio natural para la investigación sísmicaAunque España no se encuentra en una de las zonas más activas del planeta, sí presenta áreas con actividad relevante, especialmente en el sureste peninsular, el mar de Alborán y el archipiélago canario. La interacción entre la placa africana y la euroasiática genera tensiones que, de forma periódica, se traducen en terremotos de distinta magnitud.Artículo relacionadoCientíficos de la Universidad de Kioto descubren una relación sorprendente entre las tormentas solares y los terremotosEstos entornos ofrecen un marco idóneo para ensayar nuevas metodologías de análisis. La experiencia acumulada en episodios recientes de enjambres sísmicos y crisis volcánicas ha demostrado la importancia de disponer de redes de vigilancia densas y de interpretación científica avanzada.De la predicción exacta al cálculo probabilísticoLos responsables del proyecto insisten en que no se trata de anunciar fechas concretas ni de garantizar certezas absolutas. La predicción determinista sigue siendo inviable con el conocimiento actual. El enfoque se centra en mejorar la evaluación probabilística del riesgo, es decir, estimar cuándo una zona podría entrar en una fase de mayor probabilidad sísmica.El enfoque del CSIC se centra en mejorar la evaluación probabilística del riesgoEste cambio de paradigma tiene implicaciones directas para la planificación territorial, el diseño de infraestructuras y los protocolos de protección civil. Una estimación más precisa de escenarios de riesgo permite optimizar recursos y reforzar la resiliencia de las comunidades expuestas.El proyecto liderado por el CSIC aspira a situar a la investigación española en la vanguardia internacional del estudio de señales precursoras. Si se logran identificar patrones repetitivos previos a determinados terremotos, la comunidad científica dispondrá de una herramienta adicional para anticipar escenarios críticos.Referencia de la noticia:El CSIC lidera un proyecto para detectar señales precursoras de terremotos a través de fibra óptica y tecnología láser, 2 de marzo de 2026.