El conflicto en Oriente Próximo ha encendido todas las alarmas del tejido productivo andaluz, que teme un impacto inmediato en la economía. Además de las relaciones comerciales con los países árabes , en las que se trabaja desde hace décadas y más intensamente este último año por la política arancelaria de Estados Unidos, la preocupación viene por el efecto desestabilizador de las guerras. La experiencia con la invasión de Rusia a Ucrania y, posteriormente, con el asedio de Israel a Gaza. ha elevado los precios de la energía, ha afectado al transporte marítimo y al coste de los materiales, entre ellos el acero. La operación militar ordenada por el presidente Donald Trump y respaldada por el gobierno israelí sobre Irán,... Ver Más