Este martes 3 de marzo se cumple un año de la llegada de Adrian Newey a Aston Martin. El ingeniero más laureado de la historia de la F1 también el más cotizado económicamente-, puso fin a dos décadas de éxitos en Red Bull y recibió un cheque en blanco’ de Lawrence Stroll para catapultar a su equipo a la gloria en el nuevo ciclo reglamentario de 2026. Sin embargo, las altas expectativas entorno a este ambicioso proyecto, en nueva sociedad con Honda, han dado paso a una crisis sin precedentes, con un coche que no es ni rápido, ni fiable. Hasta el punto de que Fernando Alonso y Lance Stroll podrían ni siquiera acabar el GP de Australia, que inaugura el Mundial este fin de semana Seguir leyendo....