En la formación ajedrecística moderna, el uso permanente del blitz aparece como un punto ciego pedagógico: entretiene, pero también puede erosionar la concentración profunda y la construcción de pensamiento estratégico en edades de alta neuroplasticidad. El texto plantea que el joven es una «arquitectura mental» en desarrollo y advierte sobre hábitos cognitivos pobres, adicción a la gratificación inmediata y una falsa sensación de progreso. | Imágenes (IA): Uvencio Blanco