El viaje de Reyes Morales, dueña de la mítica taberna Casa Morales en Sevilla, junto con un grupo de amigos a Dubái supuso un desconcierto el pasado sábado cuando oyeron las primeras explosiones y comenzaron a sonar las alarmas de los móviles. «Era algo que no habíamos oído nunca», cuenta a ABC. La empresaria sevillana relata que se encuentran muy bien «pero no podemos irnos». «Hemos venido con unos amigos que venían a visitar a su hija que vive y trabaja aquí , hemos pasado una semana estupenda pero justo el día antes de irnos pasó el ataque y cerraron el espacio aéreo», señala. Morales cuenta que se enteraron del ataque y estuvieron atentos a las noticias. «Íbamos a salir a las tres de la mañana para el aeropuerto, el vuelo salía a las 7.25, pero nos llegaron mensajes que no saliéramos del hotel». Reyes y su grupo se encuentran en el mismo establecimiento en el que estaban alojados -a media hora del aeropuerto- y van ampliando por día «pues no sabemos cuándo saldrá nuestro vuelo» , argumenta. «Nos enteramos que habían cerrado el espacio aéreo solo por la información de las redes». Igualmente, explica que «dicen que el gobierno de aquí se hará cargo de los gastos pero hasta ahora nada». En cuanto al ambiente en las calles de la ciudad debido al conflicto bélico, Morales señala que «aquí prácticamente no se percibe, hay tranquilidad total. Todo el mundo dice que es una ciudad muy segura». «La embajada da un comunicado y varios teléfonos pero es imposible ponerse en contacto», apunta. Aún conservan un coche de alquiler que han tenido durante toda la semana para sus desplazamientos, y que hoy han podido coger para ir al aeropuerto de Dubái para intentar recabar algo de información de su vuelo, aunque sin suerte. «Hemos salido igual, esperar a que te avisen». «Estamos todos muy bien pero ya toca irse para Sevilla». «Estamos bien y eso si con muchas ganas de volver, que nos vamos a perder la Cuaresma» , lamenta. «Ganas de una copa de Río Viejo y una cerveza helada y espinacas y bacalao con tomate y una torrija...».