El impuesto de Sucesiones es el tributo más temido en el momento de recibir una herencia. Este impuesto grava la transmisión de bienes y derechos tras el fallecimiento de una persona y su cuantía depende de varios factores: el valor de lo heredado, el grado de parentesco con el fallecido, y la normativa de la comunidad autónoma en la que se tribute.Seguir leyendo....