El crecimiento del consumo en marzo-abril estuvo impulsado por las pasturas, con aumentos interanuales del 11% en nitrogenados y 52% en fosfatados. Hacia el cierre del año, un contexto de clima favorable, la expansión del área maicera y una mejora relativa en las relaciones de precios incentivó la inversión tecnológica en las siembras de primavera-verano.