Un perro policía (K-9) fue el héroe inesperado el domingo en California. Un hombre armado con un bastón recortado había apuñalado en la cabeza a un empleado de un estacionamiento. La Policía intentó detenerlo con al menos tres disparos de munición no letal, pero el agresor ni se inmutó: permaneció de pie, desafiando las órdenes de los agentes. Entonces soltaron al perro. El can lo desestabilizó con una mordida en el brazo y los uniformados lograron reducirlo y arrestarlo.