La tradición manda y como tal, la Feria de Sevilla calienta ya motores con la preferia , como quedaba de relieve la tarde de este viernes en el recinto ferial, donde diversas casetas presentaban ya una importante animación y no eran pocos los sevillanos que disfrutaban de las primeras celebraciones, a las que se asomaban algunos turistas curiosos y especialmente, aficionados del Atlético de Madrid y la Real Sociedad que han aprovechado su visita a la ciudad para la final de la Copa del Rey entre sus equipos en el estadio de la Cartuja, para conocer en persona esta fiesta mayor de la ciudad. De este modo, mientras en la mayoría de las calles y casetas continuaba el trasiego de mozos de carretilla, camiones de descarga y operarios rematando los últimos retoques, en varias casetas la fiesta ya había comenzado sin disimulo ninguno. Era el caso de la caseta de Pedro, en la calle Antonio Bienvenida, donde se ufanaban de ser «los primeros» en dar el pistoletazo de salida de la preferia, con un encuentro inicial de socios y familiares en el que estos feriantes inaugurales se lanzaban ya al toque de cajón y a bailar por sevillanas. «Cada uno se pone los días de Feria que quiere» , se encogía de hombros el camarero de esta caseta, de claro ambiente familiar donde adultos y niños disfrutaban ya de los primeros momentos de estos días grandes de Sevilla; mientras en una caseta contigua ya lo tenían todo listo: «Empezamos mañana». Muy animadas también las casetas de Los Padrinos y del número 127 de la calle Gitanillo de Triana, donde un buen número de jóvenes se arremolinaban y más de uno/a había superado ya los momentos de cerveza o vino, para desembarcar en la fase de las copas. «Lo bueno de la preferia es que se está mejor con los amigos y compañeros de trabajo», argumentaba uno de estos jóvenes, mientras otro de sus acompañantes lo ratificaba, con la advertencia de que será necesario prepararse porque «va a hacer calor». Y es que a media tarde se dejaban sentir claramente los 32 grados de temperatura máxima previstos para la jornada en Sevilla, donde la Agencia Estatal de Meteorología prevé que el termómetro llegue a los 36 grados el jueves de Feria. Precisamente por eso, era notorio cómo la afluencia de público al recinto ferial crecía a medida que avanzaba la tarde y el calor menguaba. La calle Gitanillo de Triana reunía así buena parte de la animación de este viernes de preferia, en el que Jesús y Jorge, vecinos de Mairena del Aljarafe en sus cuarenta, invitaban a sumarse a la fiesta junto con Rubén, de su misma quinta y procedente de la Puerta Osario. Incluso intentaban arrastrar con ellos a un amigo que, por casualidad, encontraron trabajando en plena faena. Hasta había ya quien manifestaba que había llegado por casualidad a la caseta, sin conocer siquiera a ningún socio de la misma. «Vengo de una comida de empresa y estoy de pasada con unos amigos», justificaba sonriendo un treintañero, reflejando una situación verdaderamente clásica en la Feria de Sevilla. La caseta del Grupo de Empresas de Airbus Military Sevilla, en la calle Pascual Márquez, también acogía este viernes su tradicional almuerzo entre trabajadores, como explicaba uno de los mismos a la salida. Lo mismo sucedía en la caseta de la asociación El Pinsapo, con una concurrida comida entre los socios, uno de los cuales destacaba que «cada cual aporta su granito de arena» tanto para el montaje de las instalaciones, como para la diversión. En la calle Espartero era también posible encontrar alguna caseta donde había comenzado la celebración. Se trataba de un almuerzo de empresa en el que, en un ambiente más relajado, los comensales disfrutaban ya de la sobremesa encarando «muy bien» los primeros momentos de la preferia como calentamiento para la próxima semana. Eso sí, también en esta caseta ponían ya sobre la mesa que visto cómo había transcurrido el mediodía, lo previsible es que «hará mucho calor». Pero eso, un año más, no detendrá la fiesta , como quedaba ya de relieve este viernes. Sobre el calor se pronunciaba igualmente Manoli, responsable de un puesto de algodones de azúcar y dulces de la calle Antonio Bienvenida, que ya este viernes comenzaba sus ventas. «Sobre todo botellas de agua» , como ella misma destacaba, narrando cómo hasta su puesto habían llegado muchos trabajadores de las casetas verdaderamente «muertos de sed» a cuenta del castigo de las temperaturas. Durante la tarde era así posible ver a las primeras mujeres vestidas de flamenca paseando por el recinto ferial, marcado por los últimos preparativos antes de la noche crucial del encendido de la portada y el alumbrado. Las calles del Real de la Feria eran así un crisol donde trabajadores, camiones de descarga y el repicar de las herramientas de la mayoría de las casetas se mezclaban con los primeros bailes y celebraciones que ya acogían las más precursoras, reflejando que uno año más, Sevilla rebosa de ganas de Feria. El colorido más singular corría por cierto de la mano de los aficionados del Atlético de Madrid y de la Real Sociedad desembarcados en Sevilla con motivo de la final de la Copa del Rey que disputarán este sábado tales equipos en el monumental estadio de la Cartuja. Y es que m últiples seguidores de estos equipos han aprovechado su visita a la ciudad para acercarse a conocer el recinto ferial , pasear por sus calles y, por supuesto, llevarse algunos selfis de recuerdo. Así lo manifestaba por ejemplo una pareja de seguidores del Atlético llegados al Real en bicicletas del servicio municipal Sevici de alquiler público de bicicletas. No dudaban en reconocer que l a Portada de la Feria «es una maravilla» y destacar además el calor. También admiraba la Portada un grupo de jóvenes veinteañeros aficionados de la Real Sociedad, quienes posaban para este periódico anunciando su intención de caminar un rato por el recinto ferial y después disfrutar de Triana, desde donde llegaban de otro lado, algunos sevillanos dispuestos a poner ya el pie en el Real.