La alegría que inundó el sur del Líbano este viernes pronto se ha disipado. Una duda abrumadora ha pasado a sustituirla. Con el sonido de las explosiones del Ejército israelí de fondo, cada vez más libaneses vuelven a emprender el viaje de retorno a su refugio de las últimas semanas. Muchos otros deciden quedarse, aunque sea con el miedo en el cuerpo. "Estamos en casa, pero debido a que Israel no respeta el acuerdo de alto el fuego seguimos dándole vueltas a la situación", explica Lama, desde un pueblo a 10 kilómetros de la frontera con Israel. Sus soldados continúan demoliendo casas, atacando a civiles y ocupando territorio. Todas estas acciones son violaciones de la tregua de 10 días que empezó el viernes.Seguir leyendo....