Todo preparado para liberar a la ballena Timmy que tiene a Alemania movilizada

Wait 5 sec.

Los preparativos para el transporte de Timmy aguas adentro, en el mar Báltico, están a punto de completarse. Tras días de preliminares, el rescate de la ballena jorobada varada en el norte de Alemania ha entrado en la fase decisiva. El remolcador Robin Hood ha llegado al puerto de Wismar. Desde una plataforma flotante, los ayudantes han preparado al cetáceo, dragando arena bajo su cuerpo y retirando los restos de red que, en su boca, impedirían que pudiera alimentarse correctamente si volviera a mar abierto. La arena está siendo retirada con la ayuda de una excavadora situada sobre una plataforma flotante y dos buceadores han alineado una gran lona delante de la ballena, que forman parte de la construcción del transporte. Mientras tanto, en el puerto de Wismar, la tripulación del remolcador Robin Hood se preparaba para su misión. La barcaza llegada desde Stralsund tiene como objetivo arrastrar a la ballena jorobada desde el mar Báltico hasta el mar del Norte. El capitán Martin Bocklage ha declarado que está «deseando que este nuevo reto por fin comience». La veterinaria Janine Bahr van Gemmert de la isla de Poel, cree que la expectativa de que la ballena tenga una «posibilidad real» de sobrevivir es realista. Está «animada» y «activa», celebra. Gunz es igual de optimista. El peruano Sergio Bambaren, apodado el «susurrador de ballenas», permanece junto a ella día y noche. «Sergio conoce a la ballena y la ballena conoce a Sergio. Se ha entablado una relación aquí», ha asegurado Gunz. Bambaren tiene una impresión positiva del estado de salud de Timmy. «Da la impresión de que la ballena reconoce por su empatía que la quieres bien y que la fuerza es suficiente», dice, «los animales tienen una percepción sensible. A veces puedes sentir si eres amado». El objetivo del rescate es levantar al animal, que lleva semanas varado, con un sistema de cojines de aire y pontones flotantes, para remolcarlo después hasta el Mar del Norte o el Atlántico abierto. Walter Gunz, cofundador de Mediamarkt y responsable de la operación privada de rescate, cuenta con el apoyo de la emprendedora Karin Walter-Mommert, dueña de caballos de carreras. Las «investigaciones aún necesarias» avanzan «en la dirección correcta», ha festejado Gunz, abrumado por los retrasos que están casando la burocracia estatal y los trabajos veterinarios. «Es evidente que reconoce a los operarios que están ocupándose de ella, de que no pierda humedad ni fuerzas, y esperamos sinceramente que siga participando tan bien como lo ha hecho hasta ahora, que no sienta miedo, que sepa que queremos ayudarle», ha dicho Según los planes de la iniciativa privada de rescate y al cierre de esta edición, el transporte de la ballena varada podría comenzar a última hora del domingo. En realidad, la retirada de la ballena debería haber comenzado el viernes. Los rescatadores acusan a las autoridades regionales de obstaculizar la operación con nuevas condiciones cada día. El ministro de Medio Ambiente de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus, no ha emitido un permiso para la medida de rescate, argumentando que carecía de base legal para ello. Sin embargo, la acción es tolerada por el Estado. Esto ha dado lugar a la necesidad de los rescatadores de contratar un seguro, pero ninguna compañía de seguros tenía en su catálogo un producto para una ocasión como esta. La ballena sigue tumbada, cubierta con lonas húmedas, en aguas de 1,40 metros de altura frente a la isla de Poel. Una y otra vez su respiración exhalada se elevaba. Varios testigos afirman que ha estado deambulando frente a la costa del mar Báltico desde principios de marzo y que quedó varada varias veces frente a Schleswig-Holstein y Mecklemburgo-Pomerania Occidental, «como pidiendo ayuda», pero logró volver a nadar. Esta tercera vez, sin embargo, no pudo ya regresar a mar abierto por su cuenta. El Ministerio de Medio Ambiente del Estado y los expertos consultados llegaron a la conclusión, tras un examen exhaustivo, de que el animal está en muy mal estado y probablemente gravemente enfermo o incluso muriendo. Algunos oceanógrafos advierten que la ballena necesita descanso y que intervenciones adicionales causarán daños masivos.