Internet a 10.000 metros: los expertos en el sector explican si es seguro el wifi de los aviones

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Cada vez es más habitual encontrar conexión Wi-Fi a bordo en los vuelos, lo que ofrece comodidad a los pasajeros, pero plantea algunas cuestiones importantes sobre la seguridad de los datos y los riesgos asociados a la navegación por Internet. El wifi a bordo te permite mantenerte conectado durante el vuelo, pero hay que tener mucho cuidado para proteger tus datos personales y evitar riesgos de seguridad digital.Con la creciente disponibilidad de wifi durante los vuelos, muchos pasajeros aprovechan para trabajar, ver contenidos en línea o, simplemente, mantenerse conectados a las redes sociales. Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿hasta qué punto es seguro utilizar Internet a 10 000 metros de altitud?Desde el punto de vista técnico, el wifi de los aviones funciona de manera similar al de los hoteles, los aeropuertos o las cafeterías; es decir, se trata de una red pública compartida entre decenas o incluso cientos de usuarios.Esto significa que no es peligroso por sí mismo, pero tampoco debe considerarse totalmente seguro. Curiosamente, algunos expertos en el sector sostienen que el wifi a bordo puede ser incluso un poco más seguro que el de los aeropuertos o las cafeterías, debido al número más reducido de usuarios y, por lo tanto, de posibles atacantes. Aun así, esto no elimina los peligros.¿Cuáles son los principales riesgos?A pesar de su comodidad, existen varias amenazas asociadas al uso del wifi durante el vuelo.Interceptación de datos: al igual que en cualquier red pública, los piratas informáticos pueden intentar interceptar las comunicaciones entre el usuario e Internet, accediendo a contraseñas, correos electrónicos o datos bancarios;Estas redes están al mismo nivel que otras redes públicas: se pueden utilizar, pero con los riesgos que ello conlleva.Redes falsas: uno de los riesgos más comunes es la creación de redes Wi-Fi falsas con nombres similares al de la compañía aérea. Los pasajeros distraídos pueden conectarse a estas redes y facilitar datos confidenciales sin darse cuenta.Malware y virus: al conectarse a una red comprometida, el dispositivo puede quedar expuesto a software malicioso, que puede robar información o dañar el sistema. ¿Usando una red Wi-Fi pública gratuita?️ Mucha precaución: no son seguras. Evita consultar el banco o realizar compras online a través de ellas. Las conexiones abiertas pueden ser interceptadas con facilidad para robar tu información. Para cualquier operación pic.twitter.com/1kzFlPEPZl— Guardia Civil (@guardiacivil) April 11, 2026Falta de un cifrado sólido: es posible que algunas redes a bordo no cuenten con un cifrado sólido, lo que facilita que terceros puedan supervisar el tráfico. ¿Hay motivos para estar tranquilos? A pesar de estos riesgos, es importante aclarar un punto fundamental: la red wifi para los pasajeros está separada de los sistemas críticos del avión.La conexión a Internet durante el vuelo ofrece comodidad a los pasajeros, pero es fundamental seguir buenas prácticas de seguridad en línea.Es decir, aunque se produzca un fallo de seguridad, esto no compromete el funcionamiento de la aeronave.Además, las compañías aéreas y los proveedores de Internet a bordo implementan varias medidas de seguridad, aunque su eficacia no siempre resulta evidente para el usuario común.Cómo usar el wifi en el avión de forma seguraLa buena noticia es que es posible reducir considerablemente los riesgos con algunas prácticas sencillas:Confirma la red oficial con la tripulación antes de conectarse y utiliza conexiones seguras; evita realizar operaciones delicadas, como acceder a cuentas bancarias.Desactiva el uso compartido de archivos y los enlaces automáticos, y utiliza una VPN que cifre los datos.Artículo relacionadoNo eran espíritus, era el Fuego de San Telmo: el espectacular resplandor azul de barcos y avionesMantén el dispositivo actualizado con un antivirus y software reciente; además, es recomendable "olvidar" la red después del vuelo para evitar conexiones automáticas en el futuro.Por lo tanto, al igual que cualquier red pública, exige precaución y conciencia de los riesgos. El verdadero peligro no reside tanto en la tecnología en sí, sino en la forma en que la utilizamos.