Durante los días de Feria de Sevilla , el conocido Paseo de Caballos y Enganches es una de las señas de identidad de la fiesta que pueden contemplarse en el Real. Y es que este tradicional recorrido se ha consolidado como uno de los grandes atractivos, avalado por elegancia de los carruajes y la presencia imponente de magníficos caballos. Toda una auténtica obra de arte que contribuye a conformar a una estampa única que define la esencia de estos días. En este sentido, de cara a esta próxima Feria de 2026, el Ayuntamiento de Sevilla refuerza su compromiso con el bienestar animal mediante la labor continuada del personal lacero, que presta apoyo directo a los caballos con agua , especialmente ante las altas temperaturas, y el enfriamiento del asfalto para prevenir lesiones en los cascos. Asimismo, se garantiza un servicio especializado de asistencia veterinaria en el Real , destinado a velar por la salud y el cuidado de los equinos que participan en este emblemático paseo. El Paseo de Caballos y Enganches es una de las imágenes más emblemáticas de la Feria de Sevilla, aunque su presencia en el Real no se mantiene a lo largo de todo el día. Esta actividad, que ayuda a marcar el ritmo de las jornadas diurnas en el recinto, se desarrolla dentro de un horario regulado que se establece cada año con el objetivo de asegurar tanto la seguridad como la correcta fluidez del tránsito por las calles del Real. En concreto, caballos y carruajes pueden circular por el recinto ferial entre las 12.00 y las 20.00 horas , ofreciendo durante ese tramo horario una de las estampas más reconocibles y tradicionales de la feria. Una vez finaliza esta franja, el Paseo de Caballos se interrumpe y el espacio pasa a ser exclusivamente peatonal, favoreciendo así el disfrute del Real en condiciones más tranquilas para los asistentes. En lo relativo a la circulación de los coches de caballos durante la Feria, el Ayuntamiento de Sevilla aplica la Ordenanza municipal de la Feria , que regula su funcionamiento con el objetivo de garantizar la seguridad y el correcto desarrollo de la fiesta. Dentro de este marco normativo, estos vehículos deben cumplir una serie de requisitos obligatorios para poder acceder y circular por el Real . Entre la documentación exigida se incluye la licencia de carruaje inscrita en el Registro General, así como la matrícula municipal que debe ir colocada de forma visible en el eje trasero del vehículo e identifica su autorización para la Feria. También es imprescindible disponer del seguro de responsabilidad civil en vigor y del justificante de pago correspondiente. A ello se suma la obligación de portar la tarjeta sanitaria equina y la guía de origen y sanidad pecuaria, así como la guía de transporte en los casos en los que los équidos no estén censados en Andalucía. Asimismo, la normativa establece un control del acceso por motivos de seguridad , fijando un máximo de 700 vehículos de tracción animal en el interior del Real, lo que se traduce en 1.400 matrículas autorizadas . Para organizar su entrada, se aplica un sistema de alternancia entre matrículas pares e impares, que rota cada año para ordenar el acceso al recinto ferial y evitar aglomeraciones. El Paseo de Caballos y Enganches es una de las estampas más bellas y reconocibles de la Feria de Abril, convirtiendo las calles del Real en un auténtico escenario donde la tradición ecuestre cobra todo su protagonismo. Con el objetivo de preservar y poner en valor este patrimonio, en 1985 se crea en Sevilla el Real Club de Enganches de Andalucía , lo cual fue clave para recuperar y mantener coches de caballos repartidos por toda la región, muchos de ellos con un importante valor histórico. Este impulso ha contribuido a revitalizar un arte que estaba en riesgo de desaparición , rescatando cientos de carruajes que forman parte de la memoria cultural andaluza. Cada año, y con la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla, se celebra además la Exhibición de Enganches en la Plaza de Toros de la Maestranza; como es tradicional, el domingo previo al inicio de la Feria a las 12.00 horas, donde se muestran distintos tipos de enganches . Estos se clasifican en función del número de caballos que los tiran y de la posición que ocupa cada uno dentro del tiro. La indumentaria también forma parte esencial de esta tradición. La forma habitual de montar a caballo en la Feria es con el conocido ' traje de corto ', que apenas ha sufrido cambios con el paso del tiempo y está inspirado en la vestimenta que se utilizaba antiguamente en las labores del campo. Cuando se sustituye el pantalón por una falda larga, se pasa a denominar ' traje de amazona ', modalidad en la que la jinete monta con ambas piernas situadas en un mismo lado del caballo.