He pasado cuatro horas con los nuevos Geely E5 y Starray EM-i: son los coches más cómodos que he probado

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Cuatro horas al volante de dos coches que pueden cambiar muchas cosas en las carreteras españolas. Esa es la mejor forma de resumir lo que viví en Castellón con los Geely E5 y Starray EM-i, los dos SUV con los que la marca china desembarca en el mercado español dispuesta a dar guerra. Primero el híbrido enchufable, después el eléctrico puro. Ambos en acabado MAX+, el tope de gama, por una ruta que mezcló carreteras de montaña, tramos de costa y rectas abiertas.Geely no es un nombre nuevo en la industria del automóvil. El grupo chino es propietario de Volvo desde 2010, tiene participación en Mercedes-Benz y controla marcas como Zeekr, Lynk & Co o Polestar. Esa experiencia acumulada durante más de una década se nota. No estamos ante otro fabricante que debuta en Europa, sino ante una compañía que lleva años aprendiendo del gusto del continente y que ahora quiere competir con su propia bandera.La parte trasera del Starray EM-iLo que más me sorprendió no fue un detalle concreto. Fue el conjunto. La coherencia entre diseño exterior, calidad interior, comportamiento en carretera y precio. Hay una sensación de producto redondo que me ha sorprendido muy gratamente, y que obliga a tomarse muy en serio lo que Geely propone para España con precios de lanzamiento desde 26.215 euros para el Starray y 27.845 euros para el E5 (con promociones y Plan Auto+).Calidad que se ve y se tocaEmpecemos por lo que salta a la vista. En fotografía estos coches resultan correctos, pero verlos en persona cambia la percepción por completo. Las proporciones están bien trabajadas, los detalles de diseño como los faros LED con centenares de puntos de luz o los acabados de pintura inspirados en porcelana china aportan una presencia que no se transmite a través de una pantalla. El E5 mide 4,61 metros y el Starray alcanza los 4,74 metros, ambos en el corazón del segmento C de SUV.La belleza de las líneas del Geely E5Al abrir la puerta y sentarme dentro, la sorpresa fue mayor. Los materiales tienen un tacto agradable, las superficies están bien ensambladas y el ojo no encuentra costuras que delaten ahorros evidentes. Ambos modelos comparten una percepción de calidad que va más allá de lo que su precio sugiere. El E5, eso sí, destaca por un espacio interior que parece de otro segmento: Geely presume de un índice de aprovechamiento del 67,2%, y al sentarse atrás se entiende por qué. Las plazas traseras ofrecen más de un metro de altura libre y espacio de sobra para las rodillas. En el Starray la cifra sube al 84,3% de tasa de espacio útil, con un maletero de 528 litros que llega a los 2.065 con los asientos abatidos.El maletero de ambos ofrece espacio para parar un tren: pero el Starray EM-i es todavía más masivoLa pantalla central de 15,4 pulgadas con resolución 2.5K merece un párrafo aparte. El sistema Flyme Auto va fluido, responde sin tirones y su interfaz resulta clara para el uso cotidiano. Algún menú secundario podría ser más accesible, pero la experiencia general supera a la de muchas marcas que llevan años vendiendo coches eléctricos en Europa. Y el equipo de sonido Flyme Sound de 16 altavoces y 1.000 vatios en la versión MAX+ me dejó con la boca abierta: un nivel de audio que no esperaba encontrar en un coche de este precio.La pantalla es una auténtica gozadaAl volante: confort ante todoMi primera toma de contacto fue con el Starray EM-i, el híbrido enchufable. Combina un motor de gasolina 1.5 de cuatro cilindros (100 CV) con un motor eléctrico de 218 CV, para una potencia de sistema de 262 CV. La transición entre ambos propulsores resulta suave, casi imperceptible en la mayor parte de las situaciones. En modo EV el Starray recorre hasta 184 km en ciclo urbano WLTP, y la autonomía combinada total supera los 1.000 km. Para quien hace trayectos cortos a diario y viajes largos de vez en cuando, la propuesta tiene todo el sentido.Es un coche que se adapta a prácticamente cualquier consumidorEl E5, por su parte, es eléctrico puro con 218 CV y hasta 628 km de autonomía urbana WLTP (475 km en ciclo combinado) con la batería de 68,4 kWh. La carga rápida del 30% al 80% en 20 minutos resulta competitiva. En carretera la experiencia es muy similar a la del Starray: ambos comparten la arquitectura GEA y la tecnología Cell to Body (CTB), que integra la batería en la estructura del chasis. El resultado es un centro de gravedad bajo y un comportamiento estable que transmite confianza.El frontal del E5Las dos unidades que conduje priorizaban el confort sin lugar a dudas. La suspensión absorbe bien las irregularidades del asfalto castellonense, que no escatimó en baches y parches al ser un trazado muy secundario. En las curvas de montaña el coche se mantiene aplomado, sin balanceos excesivos, aunque el mensaje que transmite es claro: esto es un SUV familiar, no un deportivo. La frenada del E5 me pareció un punto mejor que la del Starray, con una respuesta algo más inmediata al pisar el pedal, aunque en ningún caso la del híbrido resultó preocupante.El volante, una de las piezas más controvertidas de estos vehículos¿Pegas? Una, clara y compartida. El volante carece del peso y la consistencia que pido a un coche de este tamaño. La dirección cumple, guía bien el coche y es precisa, pero le falta esa sensación de firmeza en las manos que ofrecen marcas europeas con más tradición. Es un patrón habitual en fabricantes chinos, y confío en que Geely lo corrija a medida que reciba feedback del mercado europeo.Para quién son estos cochesTras cuatro horas de ruta y dos SUV probados, la conclusión que me llevo es que Geely no ha venido a España a llenar un hueco de precio. Ha venido a ofrecer coches completos. Cinco estrellas Euro NCAP en ambos modelos, 16 sistemas ADAS de serie, garantía de 8 años o 200.000 km para coche y batería, conectividad 4G y actualizaciones OTA. El paquete no deja cabos sueltos por ningún lado.Si me obligasen a elegir uno, me quedaría con el Starray EM-i. La versatilidad de un híbrido enchufable con más de 1.000 km de autonomía total y la posibilidad de hacer la mayoría de desplazamientos diarios en modo eléctrico me resultan difíciles de batir. Pero quien busque un eléctrico puro con espacio de categoría superior y un precio contenido encontrará en el E5 un argumento de peso. No son coches para puristas del volante. Son coches para familias que quieren calidad, tecnología y espacio sin pagar el sobreprecio de otras marcas. Y en eso, Geely tiene deberes hechos..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }