El pasado verano Florentino Pérez confiaba en afrontar una temporada tranquila tras firmar a Xabi Alonso por tres temporadas y gastar 180 millones de euros en los refuerzos de Tren Alexander-Arnold, Álvaro Carreras, Dean Huijsen y Franco Mastantuono. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Después de cerrar una temporada en blanco y la marcha de Carlo Ancelotti a la selección de Brasil, el presidente se ha topado con otro año decepcionante. Xabi Alonso, que llegó a apuntar no sabía que había venido a entrenar a una guardería de niños, perdió el pulso con el vestuario por la complicidad del presidente con los jugadores, y el 12 de enero fue despedido. Ahora cierra otra temporada sin títulos y con Álvaro Arbeloa amortizado.Seguir leyendo....