En el cielo de Beirut esta noche no se escucharon las explosiones de las bombas ni de los drones sino de los fuegos artificiales con los que se ha querido celebrar la tregua de 10 días anunciada por Donald Trump. La gente ha salido a las calles de Beirut cantando, ondeando banderas y celebrando un cese de hostilidades que aunque débil es un respiro tras tanta violencia.Las conversaciones no incluyeron al grupo chií Hizbulá, único contendiente del lado libanés. Esta tregua, entró en vigor más de seis semanas después del inicio de una intensa ofensiva aérea israelí contra el Líbano que, junto a una operación terrestre para tomar toda la franja fronteriza, causó al menos a 2.196 muertos, 7.185 heridos y más de un millón de desplazados. Trump ha sacado pecho en las primeras horas del alto el fuego y a la pregunta de un periodista sobre qué ha cambiado en esta ocasión para que Israel y Líbano pacten una tregua su respuesta fue "Yo, yo soy la diferencia. Una gran diferencia". El mandatario ha presumido de que "la guerra con Irán va viento en popa. Podemos hacer lo que queramos y debería terminar muy pronto".Presume de ejército, dice que el de Estados Unidos es el más poderoso del mundo. Trump ha invitado al primer ministro de Israel y al presidente de Líbano a una cumbre en la Casa Blanca para conversaciones directas en Washington. Asegura que estaría dispuesto a visitar Pakistán si se llega a un acuerdo de paz entre Estados Unidos e IránSíguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad en nuestro perfil de Google.