Los accesos al estadio de la Cartuja son una vergüenza. Lo eran hace 25 años y lo siguen siendo. Aquello es un descampado infame, donde se ha instalado una suerte de mercadillo para los Carlos y José de turno y los puestos de pipas. Un lugar donde los días de lluvia hay que sortear auténticas lagunas y barrizales, y en el que no hay un bar a menos de 20 minutos de distancia. Esto lo sabemos los sevillanos, sobre todo los béticos desde esta temporada, sin que tenga que venir nadie de fuera a recordárnoslo. Tienen razón los aficionados de la Real y del Atlético, como los del Madrid, Barcelona, Mallorca, Bilbao... El estadio, que es uno de los mejores... Ver Más