La comunidad científica reconoce ya en gran medida este fenómeno geológico, observado en varios volcanes de todo el mundo. Pero, ¿de qué se trata? Estas son las respuestas de la ciencia. Este fenómeno lleva años fascinando a científicos y aficionados a la ufología de todo el mundo. El fenómeno de las esferas luminosas, o bolas de luz, sigue siendo un misterio que se ha observado cerca de los cráteres de varios volcanes, prácticamente en todo el mundo, desde América hasta Asia. Hay quien las atribuye directamente a los ovnis, mientras que la ciencia moderna lleva más de una década estudiándolas y asociándolas a fenómenos atmosféricos aún desconocidos.Para varios científicos, no se trata ni de ovnis ni de fenómenos paranormales, sino de un efecto electromagnético natural relacionado con la tensión tectónica y la actividad volcánica. Las particularidades de este misterioso fenómenoEstas luces se ven como esferas o globos luminosos, de color blanco o amarillento, que flotan, se mueven lentamente o ascienden hacia el cielo, a veces emitiendo destellos difusos. Estas cargas se acumulan sobre todo cerca de los volcanes, sobre fallas verticales (habituales en muchos volcanes activos), lo que explica por qué las esferas aparecen precisamente allí. No duran mucho (entre unos segundos y unos minutos) y ni siquiera parecen estar directamente relacionadas con la lava incandescente, sino con la actividad geofísica subterránea. ¿Qué dice la ciencia moderna?La comunidad científica reconoce ya en gran medida este fenómeno, observado en diversos volcanes de todo el mundo. Por el momento, de entre las numerosas hipótesis que se barajan, la que se considera más plausible se centra en las características de las rocas presentes cerca de los volcanes.La primera hipótesis sostiene que las rocas volcánicas contienen cuarzo. Cuando el magma ascendente o la tensión tectónica las comprime o las fractura, el cuarzo genera intensos campos eléctricos (como una pila natural).Estas cargas pueden ionizar el aire cercano a la superficie, creando breves descargas luminosas o plasmas que parecen esferas flotantes.Bajo condiciones de estrés extremo, ciertos minerales (como los que se encuentran en la riolita, la dolomita o las rocas ígneas típicas de los volcanes) liberan cargas positivas. Estas cargas se desplazan hacia la superficie a través de fracturas o fallas. Una vez en el aire, ionizan el oxígeno y crean pequeños volúmenes de plasma que emiten luz visible.Como un rayo a baja altura sin trueno, a menudo de forma esférica, ya que el plasma tiende a formar globos estables durante unos instantes.Perché vengono spesso scambiati per UFO?En Internet circulan muchos vídeos de esferas que salen de volcanes (el Etna, el Popocatépetl). La ciencia explica que algunas son realmente luces telúricas, mientras que otras pueden ser efectos ópticos.Los estudios sobre los campos electromagnéticos generados por estas luces muestran que pueden influir en el cerebro humano, provocando alucinaciones o sensaciones extrañas, pero siguen siendo fenómenos 100 % naturales. En Internet circulan muchos vídeos de esferas que salen del volcán (Etna, Popocatépetl). La ciencia explica que algunas son realmente esferas de luz, mientras que otras pueden ser efectos ópticos. Estas cargas se acumulan sobre todo cerca de los volcanes, sobre fallas verticales (habituales en muchos volcanes activos), lo que explica por qué las esferas aparecen precisamente allí. No es necesario que haya un terremoto o una erupción en curso, basta con movimientos lentos del magma o tensiones acumuladas.¿Es un fenómeno natural?Hoy en día, podemos decir que la ciencia considera que el fenómeno de las esferas luminosas es un fenómeno natural, muy raro y difícil de reproducir en el laboratorio. En este caso, no se trataría de extraterrestres ni de visitantes de otros mundos.Artículo relacionadoEl parque volcánico más fascinante del planeta está en Hawaii: todo lo que necesitas saber antes de visitarlo Pero se trata de un fenómeno generado por la propia Tierra, que descarga energía eléctrica a la atmósfera, creando estas hermosas esferas luminosas. Los observatorios vulcanológicos y sismológicos las vigilan precisamente porque pueden ser un indicio indirecto de actividad tectónica en curso.