¡Qué es esto, Dios mío! ¿Qué es esto que nuestros ojos, incrédulos y nublados, aún se niegan a creer? Que se pongan en pie los Gallo, Joselito y Rafael. Que repiquen las campanas de la catedral, que toquen a gloria de abril, que los telediarios abran con la faena de rabo de Morante de la Puebla, una faena de Puerta del Príncipe. Aunque el acero se llevara los premios... Que lo alcen a hombros para que el Guadalquivir guarde por siempre el reflejo de un torero para la Historia, de un torero sin tiempo que ha vuelto, señores, ¡mejor que se fue! Una marea humana, completamente enfervorecida, se lanzó al ruedo para sacarlo en volandas. «¿Qué quieren hacer conmigo?», parecía... Ver Más