#ZNSeries – Better Caul Saul, de Vince Gilligan y Peter Gould

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Género: Drama, Comedia.Creador Vince Gilligan y Peter Gould.Reparto: Bob Odenkirk, Jonathan Banks, Rhea Seehorn, Michael McKean, Patrick Fabian, Michael Mando, Gene N. Chavez, Julie Ann Emery, Raymond Cruz, Mel Rodríguez, Jeremy Shamos, Amy Davidson, Kerry Condon, Giancarlo Espósito y otros.Producción: AMC, High Bridge Productions, Crystal Diner Productions, Gran Via Productions, Sony Pictures Television.Canal: AMC+ (USA), Netflix (España)Hablar de Vince Gilligan es hacerlo de uno de los showrunners más talentosos del panorama televisivo de los últimos años.Estando de nuevo en boca de no pocos espectadores por su nueva serie, Pluribus, que se estrenó a finales del pasado año en Apple TV y de la que esperamos hablaros dentro de no mucho tiempo, y sin que sea un secreto que en Zona Negativa somos muy amantes de su trabajo previo, llega el momento de saldar una deuda que hacía al menos cuatro años que teníamos pendiente: Hablar de Better Call Saul.Better Call Saul es la serie que cierra el ciclo que comenzó en el año 2008 Vince Gilligan con Breaking Bad, serie en la que un pletórico Brian Carston interpretaba a Walter White, profesor de química de instituto diagnosticado de cáncer de pulmón que, ante su próximo y asegurado fallecimiento por razones de salud, y aprovechando sus conocimientos científicos, decidía unir fuerzas con uno de sus ex alumnos para cocinar y vender metanfetamina y de este modo asegurar el futuro económico de su familia cuando él no estuviera.A lo largo de cinco magníficas temporadas, que fueron repasadas por Zona Negativa en esta magnífica entrada comandada por Samuel Secades, Gilligan no solo narraba el ascenso y caída como narcotraficante de Walter White, sino cómo su nuevo proyecto vital afectaba a sus seres queridos, convirtiéndole todo esto en un despreciable ser humano que quizás hubiera sido así desde siempre, pero que nunca había tenido oportunidad para sacar a la luz.En el año 2019, Breaking Bad cerraba con broche de oro su historia con una película directa para Netflix (canal de streaming que compró los derechos de emisión de la serie en España y otros países, siendo ésta emitida en AMC+ en USA) El Camino, que hacía las veces de epílogo para el personaje de Jessee Pinkman (Aaron Paul), socio de White en su peligrosa empresa y coprotagonista por derecho propio de Breaking Bad.Soin embargo, entre ambos productos, y extendiéndose más allá de la mencionada película, se emitió en AMC Better Call Saul, serie con la que Vince Gilligan y Peter Gould (showrunner que ya había colaborado con Gilligan en Breaking Bad pero de una forma menos estrecha y directa) decidían contar la historia de Saul Goodman, el abogado que aparecía por primera vez en el octavo capítulo de la segunda temporada de Breaking Bad, titulado de hecho, Better Call Saul, en el que Walter White y Jessee Pinkman buscaban un letrado que les asesorara en los posibles problemas que su actividad ilícita pudiera acarrearles.Saul Goodman era presentado en Breaking Bad como una suerte de Lionel Hutz (el abogado más famoso de Los Simpson) en live action, un abogado sin escrúpulos y muy divertido que no tenía reparos en utilizar métodos sucios si con ello conseguía la libertad de sus clientes y sobre todo, llenar sus ya de por sí abultados bolsillos. Prácticamente cada minuto en el que Saul entraba en escena en Breaking Bad, era descacharrante a la par que emocionante por lo que tenía cierta lógica que, del amplio elenco de personajes secundarios que aparecían en Breaking Bad, Saul Goodman fuera elegido para este curioso spin off.Sin embargo, Vince Gilligan y Peter Gould no hicieron con su serie, titulada como ya hemos indicado, Better Caul Saul, lo que el público podría haber esperado. Y es que, en primer lugar, la serie no la protagoniza Saul Goodman. O al menos, no exactamente.Ya en su primera aparición en Breaking Bad, Saul Goodman hacía referencia a que su nombre era falso, que se había apropiado de éste para que “la tribu”, refiriéndose a la etnia judía, pensara que era uno de los suyos. Pues bien, a quien nos presentan Gilligan y Gould, interpretado por el magnífico y divertido Bob Odenkirk, es a James “Jimmy” McGill, un abogado principiante que está tratando de labrarse un futuro en el turno de oficio, mientras trata de aprender lo que puede Charles “Chuck” McGill, su hermano, prestigioso abogado al Jimmy cuida, que está aquejado por una intolerancia a cualquier tipo de emisión electromagnética que no deja de ser una hipocondría que en realidad no existe como tal.La relación entre Chuck y Jimmy nunca fue fácil. De niño y adolescente, Jimmy siempre estaba metido en líos, siendo de hecho conocido como “Sleeping Jimmy” algo así como Jimmy el Resbaladizo, timador que en no pocas ocasiones había logrado no cumplir condena en la cárcel gracias a la intervención de Chuck, interpretado por Michael McKean.Con el tiempo, Jimmy se da cuenta de que tiene que cambiar de vida, y comienza a trabajar como copista en el despacho de Chuck, Hamlin Hamlin &McGill, en el que Chuck es socio de Howard Hamlin, conocido y presuntuoso abogado de Albuquerque al que da vida Patrick Fabian.Jimmy aprende en dicho despacho por sus propios medios e interés la profesión de abogado, y no siendo contratado por su hermano decide comenzar por sí mismo en la profesión, asesorando a clientes del turno de oficio y buscando labrarse un nombre en la profesión a pesar de que Chuck y Howard no lo consideren apto para ello.En su andadura, Jimmy conoce a Kim Wexler (Rhea Seehorn), abogada de HH&M con la que termina teniendo una relación y que trata de destacar en el despacho en el que trabaja para conseguir un contrato de asociación que nunca termina de llegar.Con este caldo de cultivo comienza Better Call Saul, una serie cuyos primeros capítulos, pueden hacerse algo extraños al espectador que venga de Breaking Bad, puesto que la serie no termina de saber si quiere ser un spin off de comedia en el que cada capítulo muestre a Jimmy consiguiendo llevarse el gato al agua es estrambóticos casos judiciales, o una precuela de Breaking Bad, recurriéndose en seguida a recursos facilones para mantener al espectador enganchado como la aparición al final del primer capítulo de la serie de Tuco Salamanca, interpretado por Raymond Cruz.Sin embargo, muy pronto la serie termina evolucionando hacia precuela de Breaking Bad, pero lo hace a través de sus seis temporadas sin tener ninguna prisa para ello, centrándose al comienzo mucho más en la relación de Jimmy con Chuck, y en el desprecio que éste último siente hacia su hermano que lo da todo por él, así como en la relación de Jimmy y Kim, que en el cártel de los Salamanca o en el creciente imperio de Gustavo “Gus” Fring (Giancarlo Espósito).Sin embargo, de forma paralela a la vida de Jimmy McGill, la serie poco a poco va mostrando a Mike Ehrmantraut, interpretado por Jonathan Banks, ese hombre para todo que conocimos en Breaking Bad y que trabajaba para Gus Fring, que aquí se nos presenta como ex policía vigilante de seguridad del aparcamiento de los juzgados, lugar donde conoce a Jimmy McGill por primera vez, relación que con el tiempo se va haciendo más estrecha.La serie bien podría haberse llamado Saul & Mike, puesto que llega un momento, que ya puede apreciarse hacia la mitad de la primera temporada, en el que Mike coprotagoniza con sus propias tramas (en la mayoría de ocasiones y casi hasta el final de la serie independientes y separadas de las de Jimmy) la serie, y todo ello a raíz de un trabajo que realiza para Nacho Varga (Michael Mando), miembro del cártel de los Salamanca (a quien de hecho Saul Goodman nombra en su segunda escena en Breaking Bad) que termina poniendo a Mike en el punto de mira de Tuco, lo que hará que Mike se enemiste con los Salamanca y termine trabajando para Gus.Por supuesto, esto significa no solo que vemos cada vez más a los ya mentados Raymond Cruz o a Giancarlo Espósito, sino que conocemos a Héctor Salamanca (Mark Margolis) antes de que termine postrado en una silla de ruedas, viendo cómo acaba en ella, a Leonel y Marco Salamanca (los aclamados y temibles Tucoprimos), interpretados por los gemelos Daniel y Luis Moncada y a un nuevo y magnífico personaje, Lalo Salamanca, a quien da vida Tony Dalton (actual espadachín en el Universo Cinematográfico Marvel) y que llega para hacerse cargo del cártel cuando Héctor cae enfermo y para acabar de una vez por todas con Gus Fring.Eso quiere decir que por supuesto también se pasan por esta serie Juan Bolsa (Javier Grajeda) y Don Eladio Vuente (Steven Bauer), a quienes también conocimos en Breaking Bad y que manejan el cártel de Juárez tratando siempre de calmar la enemistad existente entre Héctor Salamanca y Gustavo Fring.Hasta la maravillosa Lydia Rodarte Quayle de Laura Fraser, uno de los altos cargos de la multinacional Madrigal, tiene tiempo para pasarse por esta serie que como indicamos, cada vez más y de forma progresiva cede espacio a su conexión con Breaking Bad pero sin que ello suponga caer en el fanservice barato ni quitándole sitio a la interesante y en ocasiones dramática vida de Jimmy McGill.Y es que, si de algo también va esta serie, es de cómo Jimmy McGill, amante de los timos como juego y actividad lúdica, pero también de la abogacía, va poco a poco perdiendo los escrúpulos, sobre todo por el daño que la complicada relación con su hermano le genera, convirtiéndose en Saul Goodman, un auténtico trilero que utiliza la abogacía no por amor al derecho, sino como medio para seguir apostando, actividad que verdaderamente satisface a Saul, más incluso que la de ganar el dinero que sus complejos juegos le generan.En ese sentido, llegamos incluso a tener un atisbo del después de Breaking Bad y de El Camino, conociendo qué pasa con algunos de estos personajes que nos acompañan desde el año 2008 en que comienza Breaking Bad, al 2022 en el que finalizó la sexta y última temporada de Better Call Saul, siendo esta serie una precuela y a la vez, aunque de forma mínima una secuela de Breaking Bad.Vince Gilligan figuró como showrunner y gionista junto a Peter Gould durante la mitad de la serie, siendo ya Gould en solitario quien se encarga de la serie desde la cuarta temporada hasta su final, siendo esta una serie menos impactante que Breaking Bad al tener mucha menos acción, pero mejor construida en cuanto a su guion y desarrollo de personajes, destacando particularmente tanto Jimmy McGill como Kim Wexler, y la evolución de estos como personajes, tanto por sí solos como en el ámbito de la pareja romántica que ambos forman.Todo ello no solo se debe a un magnífico guion, sino al ya mencionado reparto, el cual hace suyos a los personajes y logra atrapar al espectador no desde el minuto uno, pero sí desde la mitad de la primera temporada en la que la serie, todavía lejos de convertirse en el gran producto que será, ya toma consciencia de sí misma y se independiza del fantasma de Breaking Bad por mucho que vuelva a visitar a dicha siere siempre que lo necesita, pero sin llegar nunca a depender de ella.La fotografía por su lado, llevada a cabo por Arthur Albert, Michael Stovis, Paul Donachie y Marshall Adams, quienes ya colaboraron en Breaking Bad con Vince Gilligan es, como lo era en Breaking Bad, casi perfecta, reflejando un desértico y hostil Albuquerque, que está perfectamente representado tanto en sus páramos repletos de cactus, como en sus calles y en sus despachos de abogados.La banda sonora no tiene nada de destacable por sí misma, pero funciona perfectamente en el tono de la serie, sin llegar a destacar pero tampoco a desentonar o chirríar en ningún momento.Finalmente, y como abogado, no puedo negar que quizás la serie me ha gustado todavía más porque esa es la profesión que ejerzo con amor desde hace varios años. Pero no nos engañemos. Better Call Saul no es The Good Wife, The Good Fight, Perry Mason, Boston Legal o Damages. No es una serie de abogados. No trata de hablar de lo emocionante o complicado de la práctica jurídica en Estados Unidos. Es una serie en la que se trata de desentrañar el misterio alrededor de Saul Goodman y sus orígenes, utilizándose la abogacía, y solo en parte, como vehículo para ello, pero no como argumento en sí mismo alrededor del cual gira la producción.Una serie que tenía pendiente ver y analizar desde hace mucho tiempo y que recomiendo a todo fan de Breaking Bad pero también a todo amante de la televisión de calidad.