El aumento de misiones comerciales está tensionando infraestructuras clave como las bases de lanzamiento. En ese contexto, SpaceX ha conseguido algo poco habitual: lanzar dos misiones Starlink en menos de 24 horas desde puntos distintos. Y la pregunta es inevitable: ¿es solo una cuestión de estrategia… o hay algo más detrás de esta ventaja operativa?