Según varios estudios sociológicos referidos en la prensa, los jóvenes entre 35 y 40 años, profesionales en puestos competitivos, vocacionales, han cambiado su relación con el empleo: el trabajo no es la forma de realizarse, sino un medio para costearse lo que realmente da sentido a sus vidas, como puede ser disfrutar de su familia, con los amigos, viajar, tener