Un pequeño pez de menos de cinco centímetros ha sido observado trepando una pared vertical durante casi 10 horas en condiciones extremas. El fenómeno, registrado en la República Democrática del Congo, muestra una estrategia de supervivencia tan inesperada como exigente. Y lo más inquietante es que podría no ser un caso aislado, sino solo el primer ejemplo de algo mucho más extendido.