La inversión acarrea cierto desasosiego a los particulares. Siempre existe el miedo al error y la pérdida, al desconocimiento o, lo que es peor, creer que se sabe aquello que se desconoce. Los profesionales de la inversión suelen hacer negocio con la suma de céntimos y paciencia protestante, mientras que el particular más peligroso tiende a estar cegado por ambiciones exageradas o el consejo de asesores deshumanizados. En este contexto, el regulador de los mercados en España, la Comisión Nacional de los Mercados de Valores (CNMV), ha publicado una guía para respaldar a los particulares en la jungla de la inversión digital. Seguir leyendo....