El Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene muchas cosas que decir sobre Europa. El Viejo Continente está sumido en un crecimiento anémico —prevé un magro avance del 1,1% para este año— y el ritmo de avance de sus reformas resulta exasperante para muchos. Pero en esta ocasión, los economistas del Fondo han puesto el énfasis en la respuesta a las consecuencias de la guerra de Irán. En su diagnóstico específico sobre Europa divulgado este viernes, advierten de que los gobiernos “deben evitar el despilfarro” en el diseño de los paquetes de ayudas públicas a hogares y empresas para paliar el encarecimiento de los carburantes.Seguir leyendo