Los 45 días que dura hasta el momento la guerra entre EEUU, Israel e Irán han dejado una impronta innegable sobre la economía mundial, afectando en mayor o menor medida a las perspectivas de crecimiento de todos los países. Pese a las negociaciones de paz entre Washington y Teherán que se están celebrando durante estos días en Islamabad, el mes y medio de hostilidades ha desembocado en la destrucción de infraestructuras críticas, lo que, sumado al bloqueo del estrecho de Ormuz, ha provocado disrupciones de gran magnitud en las economías mundiales.Seguir leyendo....