El recinto ferial coge forma en un sábado de 'preferia' marcado por la apretada agenda sevillana

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En un día en el que la ciudad ha vivido un nuevo maratón de eventos desde el paseo de Enganches por el Centro hasta la final de la Copa del Rey en la Cartuja pasando por los toros en la Maestranza y el concierto de Leire Martínez en la sala Pandora, los más impacientes ya han puesto un pie en el Real. Porque aunque atrás haya quedado el sábado de Pescaíto reestableciendo el Alumbrado en el lunes, no son pocos los que han acelerado su propia inauguración durante esta jornada. A eso de las 15 horas, aún sin mucho bullicio, ya se veía alguna flamenca aventurada. Sobre todo las más pequeñitas, a quienes sus padres no pueden aguantar las ganas de vestir pero prefieren introducirlas en la fiesta paulatinamente. Ha dado igual que a escasos kilómetros de los Remedios una marea de 50.000 hinchas vascos y madrileños llenaran las calles de la capital, el sevillano sabe bien donde quiere estar. El recinto ferial ha sido una burbuja en este 'súpersábado'. A eso de las 18 horas, un trabajador de uno de los puestos de churros ubicado en el final del puente de las Delicias le ha preguntado a tres chavales, dos con la camiseta de la Real y uno con la del Atleti, que cómo ha quedado el partido. «Todavía no se ha jugado», han respondido los chicos. Prácticamente han sido los únicos que vestían la camiseta de sus equipos en las calles de la Feria entrada la tarde. En Antonio Bienvenida, pocas casetas están ya recibiendo a sus primeros clientes. La mayoría de quienes la transitan son empleados de caterings y técnicos de montacargas que dan las últimas pinceladas en las que se convertirán en sus oficinas para la próxima semana. La portada permanece aún vallada y no se puede transitar por sus arcos, cosa que no frena a algún que otro feriante para sacarse la protocolaria foto. Una de las imágenes que se pueden ver los días previos al Pescaito, es la de los vehículos cruzando hacia los Remedios por Costillares, algo que en cuestión de un par de días dejará de estar permitido hasta el lunes 'de resaca'. A esta hora del sábado a la espera de ver coches de caballos, los únicos vehículos que transitan por el callejero de la Feria son camiones y furgonetas, de donde los trabajadores de las casetas terminaban de sacar tanto mobiliario como el acopio para los primeros días de la semana de farolillos. Estos y más de un carrito de bebé, han sido los caarruajes por excelenecia sobre el albero. Todavía son pocos también los puestos de chucherías y algodón de azúcar que están abiertos y las cubas repletas de cartones son un elemento más de la decoración en el Real. En Juan Belmonte las casetas se han dividido entre las que todavía tenían sus sillas apiladas y lonas echadas y las que ya contaban hasta con música en directo. También ha habido en las que los socios han decidido sacar mesas y sillas a la puerta, como si un patio de vecinos se tratara. En la calle del Infierno, a pleno rendimiento, la media de edad no ha superado los diez años. Entre tanto ruido y máquina moviéndose aún faltaba el gentío propio de una tarde de Feria. Los pequeños que hoy han convencido a sus padres para ir a los 'cacharritos' no han tenido que esperar cola alguna. Joselito el Gallo, da una sensación parecida a su vecina Juan Belmonte, sorteando las casetas que ya llena algunos de sus socios y en las que los paneles sugieren que todavía habrá que aguantar para verlas a pleno rendimiento. Unas preadolescentes perfectamente vestidas de gitana para la ocasión, bailan por rumbas mientras la que presumiblemente será su profesora, les marca los ritmos mientras filmaba. Al final de esta vía, casi en el cruce con Costillares, un numeroso grupo de jóvenes llevan calentando motores desde el almuerzo. « Y aquí seguiremos hasta bien tarde », ha declarado uno de ellos, Gonzalo, a este periodico. Su amiga Julia, sevillana afincada en Madrid, añade que por temas laborales tendrá que regresar a la capital este domingo. «Hasta el miércoles no vuelvo así que no podía perderme la preferia» ha reconocido.