Líderes, activistas y académicos progresistas de todo el mundo se han reunido este viernes y sábado en Barcelona con el objetivo de intentar plantar cara a la ola reaccionaria que impacta al mundo. No han encontrado la fórmula mágica para combatir a Donald Trump, ni las soluciones inmediatas a los problemas que atormentan a la mayoría de sociedades en las que campa la extrema derecha, pero sí que han conseguido un hilo del que empezar a tirar: han exhibido unidad, se han prometido fortaleza y se han dado un baño de esperanza convencidos de que la batalla, al menos, no está perdida. Solo el tiempo dirá si están en lo cierto.Seguir leyendo....