León XIV en la lista de las 100 personas más influyentes de la revista TIME

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(ZENIT Noticias / Roma, 16.04.2026).- La inclusión del Papa León XIV en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo de la revista TIME en 2026 representa mucho más que un reconocimiento simbólico. Refleja un momento en el que la Iglesia Católica, a menudo descrita como inmersa en una prolongada crisis de credibilidad, se encuentra nuevamente en el centro del debate cultural y moral global, esta vez bajo el pontificado de un personaje cuyo perfil combina la continuidad institucional con una inconfundible impronta personal.Ubicado en la categoría de «Líderes», León XIV aparece junto a figuras como Claudia Sheinbaum, Donald Trump, Marco Rubio y Mark Carney, una alineación que subraya el papel perdurable del Vaticano no solo como institución religiosa, sino también como participante en la configuración de las narrativas globales. La lista abarca un amplio espectro —desde Xi Jinping hasta Dakota Johnson y Victoria Beckham—, pero la presencia del Papa destaca precisamente porque su influencia opera en un plano diferente, menos cuantificable con las métricas convencionales de poder.El homenaje que acompaña a este texto, escrito por el cineasta Martin Scorsese, ofrece una perspectiva reveladora para interpretar este reconocimiento. Scorsese sitúa a León XIV dentro de un arco histórico más amplio que comenzó con el Papa Francisco, cuya elección marcó un cambio decisivo, alejándose de un papado eurocéntrico y acercándose a una Iglesia más representativa a nivel mundial. En León XIV, Scorsese ve tanto continuidad como ruptura: el primer papa nacido en Norteamérica, forjado por una marcada cultura estadounidense, y el primer miembro de la tradición agustiniana en ocupar la Sede de Pedro.Esta doble identidad —arraigada tanto en la herencia intelectual de Agustín como en las realidades sociales de la América contemporánea— ayuda a explicar el tono particular del pontificado de León XIV. Se trata de un estilo de liderazgo marcado menos por la innovación doctrinal que por una redefinición de los enfoques. La Iglesia, en esta visión, no es principalmente una institución que defiende sus fronteras, sino una comunidad que busca recuperar su credibilidad moral en un mundo secularizado y a menudo escéptico.Como señala Scorsese, esa credibilidad se ha visto profundamente erosionada en las últimas décadas por escándalos recurrentes, incluyendo revelaciones de abusos sexuales y mala gestión financiera. Estas crisis no solo han dañado la reputación pública de la Iglesia, sino que también han acelerado tendencias más amplias de secularización, particularmente en las sociedades occidentales. En este contexto, la insistencia del Papa en la reforma no es una aspiración abstracta, sino una necesidad estructural.Uno de los elementos más distintivos resaltados en el perfil de TIME es el aparente compromiso de León XIV con la reorientación de la vida cristiana más allá de los marcos institucionales. Su reciente contribución a una nueva edición de «La práctica de la presencia de Dios», un clásico espiritual del siglo XVII del fraile carmelita conocido como Fray Lorenzo, apunta en esa dirección. El texto propone una forma de espiritualidad arraigada en los ritmos cotidianos de la vida, sugiriendo que la experiencia de Dios no se limita a los espacios litúrgicos, sino que puede impregnar todas las dimensiones de la existencia.La propia reflexión de León XIV —que resume la ética cristiana como una conciencia continua de la presencia divina— resuena con este enfoque. Señala una estrategia pastoral que busca reconectar la doctrina con la experiencia vivida, un esfuerzo por tender un puente entre la religión institucional y la fe personal, una brecha que se ha ampliado en muchas partes del mundo.Este énfasis también coincide con otra prioridad asociada tanto a León XIV como a su predecesor: el papel ampliado de los laicos. Al fomentar una mayor participación de los católicos en el liderazgo y la acción caritativa, el Papa parece estar respondiendo a una tensión histórica dentro de la Iglesia entre la autoridad jerárquica y el sensus fidelium, la fe vivida de los creyentes comunes.El precedente histórico de la inclusión papal en la lista de TIME contextualiza aún más este momento. El Papa Benedicto XVI apareció tres veces, mientras que Francisco figuró en seis ocasiones, lo que refleja diferentes fases en el compromiso de la Iglesia con los asuntos globales. La primera aparición de León XIV, al comienzo de su pontificado, sugiere que su liderazgo ya se interpreta como trascendental más allá de los límites eclesiales.Sin embargo, este reconocimiento plantea una cuestión más compleja: ¿qué tipo de influencia ejerce un papa en una época donde las formas tradicionales de autoridad se cuestionan cada vez más? A diferencia de los líderes políticos, cuyo poder está ligado a las estructuras estatales, o de las figuras culturales, cuyo impacto se transmite a través de los mercados y los medios de comunicación, la influencia del Papa depende de la persuasión, la coherencia moral y la capacidad de articular una visión que trascienda las divisiones ideológicas.En ese sentido, la inclusión de León XIV en la lista de 2026 podría reflejar menos una autoridad consolidada que una relevancia cuestionada. Su voz se inserta en un diálogo global marcado por la polarización, donde los llamamientos a la paz, la reforma y la profundidad espiritual deben competir con discursos más inmediatos y, a menudo, más contundentes.Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace. The post León XIV en la lista de las 100 personas más influyentes de la revista TIME appeared first on ZENIT - Espanol.