Unai Marrero, el héroe inesperado que le da otra noche de gloria a la Real Sociedad en Sevilla

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Noche de alta tensión en La Cartuja. La Real Sociedad y el Atlético de Madrid se citaban en Sevilla para poner fin a la sequía de cinco años sin haber conseguido levantar trofeo alguno. La emoción e ilusión que se podía palpar por las calles de la capital andaluza se trasladaron no solamente a la grada, en la que 70.000 aficionados asistieron a la final, si no también al césped sobre el que los 22 futbolistas elegidos por Pellegrino Matarazzo y Diego Pablo Simeone sabían que cargaban con la responsabilidad de hacer felices a los suyos, los que hicieron una maleta cargada de sueños coperos. Ese peso que cargaban en sus mochilas los futbolistas más que ser una losa demostró ser gasolina. Como la que ardió cuando Barrenetxea anotó el gol más rápido de la historia de las finales de Copa. O como la que no parecía acabársele a Lookman, cuyas botas buscaban una y otra vez el Atlético de Madrid en sus jugadas ofensivas hasta que volvió a equilibrar el duelo. Responsable de liderar a su equipo por su carácter de líder y no solo por portar el brazalete, Oyarzabal devolvería la ventaja al cuadro vasco con otro penalti copero en La Cartuja, como en 2021, pero Julián Álvarez apareció cuando ya se empezaban a mojar los labios en San Sebastián y llevó el partido a la prórroga. Los exhaustos aficionados de la Real Sociedad y del Atlético de Madrid tuvieron que vivir 30 minutos más de tensión y agobio, aunque sabían que los jugadores que los representaban sobre el césped necesitaban el apoyo que en ningún momento les faltó. Con miedo a perder y ansia por ganar pasaron por un tiempo extra en el que no se movió el marcador. Y con menos de 20 partidos como jugador de la Real Sociedad, Unai Marrero se convirtió en el héroe de la noche. El guardameta del equipo vasco fue elegido por Pellegrino Matarazzo para ser titular en la final de la Copa del Rey haciendo valer el estadounidense su decisión de darle la oportunidad al canterano de ser el portero en esta competición. Hasta el final. Pedía Remiro antes de que diera comienzo a su afición que apoyaran a su compañero de guantes y el sorteo quiso hacer que la final se resolviera en la portería tras la cual estaban los aficionados de la Real Sociedad. Sonreían los seguidores del equipo 'txuri-urdin'. Fue esa la portería de La Cartuja en la que Oyarzabal anotó en 2021 el único gol de la final ganada ante el Athletic. Respondió a la confianza de Rino Matarazzo Unai Marrero evitando el gol en los dos primeros penaltis lanzados por Sorloth y Julián Álvarez. Los aciertos de sus compañeros hicieron posible que, tras el lanzamiento de Pablo Marín se certificara el título de la Real Sociedad, el cuarto de su historia y que le da billete automáticamente para la próxima edición de la Europa League. La Real Sociedad ha establecido a lo largo de su historia como uno de los pilares fundamentales de su filosofía el apoyo a la cantera, al vivero de futbolistas que tiene en Zubieta y que ha nutrido durante tantos años a su primer equipo y a otros grandes clubes del fútbol español. Es su incesante fuente de talento y uno de sus grandes motivos de orgullo. Especialmente generosa ha sido a lo largo de su historia la generación de porteros que ha ido siendo capaz de sacar con Arconada a la cabeza. Un guardameta cuyo legendaria carrera inspiró el diseño de la camiseta que en el estadio de La Cartuja vistió el héroe 'txuri-urdin', Unai Marrero. Otro héroe de Zubieta.