El doble rasero de María Jesús Montero con la limpieza de los colegios de Sevilla: Hacienda tiene externalizado el servicio en todas sus sedes

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José Luis Sanz dejó estampada su firma el pasado 27 de marzo en el acuerdo alcanzado con el comité de empresa de los trabajadores de limpieza del Ayuntamiento tras el conflicto desatado por la externalización de dicho servicio en los colegios públicos, bajo la premisa de la insuficiencia de efectivos y la urgente necesidad de reforzarlo. Este acuerdo suponía el compromiso de que los puestos de trabajo de los peones de limpieza de colegios no serían amortizados, la garantía de «no privatización o externalización de ningún otro servicio municipal» y el impulso de un estudio para la posible remunicipalización de servicios de limpieza que ya estaban externalizados, como los de los mercados de abastos o de los centros de servicios sociales, por ejemplo. Era el fin a semanas de protestas y escraches contra los miembros del gobierno del PP, que llegaron a poner algunos de estos episodios de acoso en manos de los tribunales. Esta situación fue usada por los rivales políticos de Sanz, sobre todo desde las filas socialistas, con María Jesús Montero la primera. La candidata del PSOE a la Junta de Andalucía se reunió con los representantes del personal laboral del Ayuntamiento de Sevilla y criticó que el alcalde de la capital pusiera en riesgo no sólo la situación de salubridad de los escolares en los colegios sino el empleo público. En ese sentido, arremetió contra la hoja de ruta del PP allí donde gobierna: dejar morir los servicios públicos para después tener la excusa de privatizarlos. El PSOE de Andalucía mostraba así su rechazo, en fondo y forma, a la privatización que plantea el Ayuntamiento de Sevilla para el servicio de limpieza de los colegios públicos de la capital, «dejando a más de 300 familias en la calle». Los socialistas criticaban la falta de diálogo y de negociación por parte de José Luis Sanz y, además, que se pretendiera externalizar el servicio después de un periodo de no cubrir vacantes, de debilitar el propio servicio público para tener un argumento de primer orden de cara a las AMPA y a la comunidad educativa, para poder privatizar. Aquella cita con los trabajadores se celebró cuando María Jesús Montero aún mantenía el cargo de vicepresidenta del Gobierno de Pedro Sánchez y ministra de Hacienda. Estuvo acompañada por Antonio Muñoz , portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, y por la concejal socialista Sonia Gaya. Pues bien, los diputados del PP por Sevilla en el Congreso preguntaron al Gobierno qué sedes, edificios o instalaciones del Ministerio de Hacienda, dependientes de María Jesús Montero, cuentan actualmente con servicios de limpieza realizados por personal funcionario o personal laboral propio del Ministerio o de dichos organismos. Igualmente, los populares Ricardo Tarno, Juan Bravo, Sol Cruz-Guzmán y Rafael Belmonte cuestionan al Ejecutivo central si puede detallar, para cada uno de estos inmuebles, su denominación, ubicación, organismo al que está adscrito y el número de efectivos de personal funcionario o laboral que realizan dichas tareas de limpieza . Pues bien, el gobierno de Pedro Sánchez, en una respuesta parlamentaria con fecha del pasado viernes 17 de abril, admite que los servicios de limpieza, tanto de los servicios centrales como de los servicios territoriales (Delegación de Economía y Hacienda), « no son desempeñados por personal funcionario ni laboral propio del Ministerio». «Actualmente, dicha prestación se realiza a través del personal adscrito a las empresas adjudicatarias de los respectivos contratos de limpieza ». Así se añade en dicha respuesta parlamentaria del Gobierno central. De esta forma se evidencia el doble rasero de la candidata socialista de la Junta de Andalucía con su crítica hacia la decisión del gobierno municipal del PP en Sevilla en materia de limpieza en los colegios públicos, mientras Montero mantiene externalizado dicho servicio en la red de edificios de Hacienda, la que fuera su cartera principal en Madrid. Esto es, Montero arremetía contra José Luis Sanz por «privatizar» la limpieza en los colegios públicos de la capital andaluza, cuando la entonces ministra de Hacienda hacía lo mismo, «privatizar» , según su propio criterio, en todas las sedes de su Ministerio, donde no limpian trabajadores de la Administración General del Estado. En virtud al acuerdo alcanzado entre el alcalde Sevilla y el comité de empresa, el servicio de limpieza de colegios será en efecto externalizado, pero no será amortizada ninguna plaza y el servicio será modernizado. El Ayuntamiento, como explicó el propio José Luis Sanz, reconoce las críticas de las familias y los docentes por el estado de los colegios públicos. Actualmente existen sólo 636 peones de limpieza para 350 edificios municipales, incluyendo los 108 colegios públicos, un número «insuficiente» de efectivos para atender adecuadamente la limpieza de todos estos centros, que le llevaba a recurrir a la contratación de una empresa privada que se encargue de limpiar los citados centros educativos. Los peones del servicio municipal de limpieza de colegios conservarían sus puestos con las mismas condiciones laborales, siendo destinados a otros centros municipales. Tras un prolongado conflicto laboral, el acuerdo contempla plenas garantías de «cero amortización» de puestos de trabajo entre los peones de limpieza de colegios, con lo que ninguno de estos empleados municipales verá peligrar su puesto. Además, la relación de puestos de trabajo (RPT) del Ayuntamiento conservará su actual número de peones de limpieza y las vacantes de dicha categoría serán incluidas en las ofertas de empleo público de 2026 y 2027, entre otros aspectos relativos a la categoría de peón. Y el alcalde hizo público su compromiso de « no privatizar o externalizar ningún otro servicio municipal», así como impulsar un estudio para la posible «remunicipalización» de los servicios de limpieza ya externalizados antes de este conflicto, como por ejemplo los de los mercados de abastos y los de los centros sociales.